13 días de vacaciones… y contando

Por: Paco Santillán

Hace unos días, en la emisión radiofónica del Txoro, hablábamos de que no es una línea estar cuestionando al Gobernador y a su equipo. Como ciudadanos y, como programa de debate y opinión pública, sí ponemos sobre la mesa las cuestiones que están afectando al estado y señalamos los errores y aciertos (cuando los hay) en los que cae la administración estatal. Los temas van fluyendo y, salvo algunos despistados del área de comunicación gubernamental que no lo entienden, nosotros ponemos en la mesa temas que se discuten en las redes sociales, que se escuchan en cafés o que nos comentan ciudadanos en diversos puntos de la ciudad.

Por ejemplo, desde hace días ha sido tema en las redes sociales la ausencia del Gobernador del estado… si mis cuentas no fallan lleva 13 días fuera (o sin apariciones pública, Sanz dixit). Durante esos 13 días se le ha leído tuitear sobre la aprehensión del Carrete (con fotos de hace meses), se le ha leído animar al Zacatepec en sus partidos y celebrar algunas medallas panamericanas de morelenses… y ya. Claro que todos entendemos que ante la presión y el gran desgaste que debe tener la función de gobernar un estado, cualquier funcionario tiene derecho a un período de descanso, pero nunca había visto a un funcionario de alto nivel tomarse dos semanas (más lo que falte) sin atender ninguna responsabilidad pública. Andrés Manuel, por ejemplo, no ha tomado un solo día libre, ni siquiera los domingos.

Para cualquier ciudadano, las vacaciones se nos establecen en función de nuestro contrato laboral o bajo las disposiciones establecidas en la Ley Federal del Trabajo. Si uno es empresario o trabaja por cuenta propia, evidentemente las reglas son distintas y se atienen a la autonomía de su labor; sin embargo, el Gobernador no entra en este supuesto. No. Él cobra de los impuestos que pagamos los ciudadanos, él está sujeto a responsabilidades que, si bien no tienen horario, tampoco deberían permitir que el mandatario olvide la labor por la que fue electo durante 13 días. ¿O qué pasaría con alguno de ustedes si se tomaran vacaciones similares a las de nuestro intocable Gobernador?

Pareciera una cosa menor el tema que abordamos en esta participación, pero no lo es, querido lector. Durante los 11 meses de gobierno de Cuauhtémoc Blanco ha sido un tema recurrente su aversión a trabajar para lo que el pueblo lo eligió: gobernar Morelos. Han sido recurrentes los comentarios sobre las ausencias del mandatario. Cuando se le ve, sólo aparece por períodos reducidos de tiempo y en eventos públicos donde participa brevemente y se desconoce el resto de su agenda.

Además de lo indignante que resulta la forma en que una persona cobra sin desquitar su salario, a diferencia de lo que pasa con el 95% de los ciudadanos en este país, el tema cobra relevancia porque los números en Morelos son muy malos: pérdida de empleos, recesión económica, inseguridad en niveles incontenibles, nula acción gubernamental (pero eso sí, nos quieren decir que trabajan mucho porque tapan baches de relumbrón).

Napoleón Bonaparte decía “por la noche trabajo por el bienestar de mi gente, y por el día por su gloria”. Un líder no descansa, decía… mientras se hacía pintar con un reloj de fondo que marcara las 4:20am, hora en que iniciaba a gobernar su país. El ejemplo no pretende retratar lo que esperamos de nuestro Gobernador (mientras escribía esto, no pude contener una pequeña sonrisa), lo único que pretende es hacer un llamado a realizar lo mínimo que un ciudadano puede exigirle a un gobernante: si no hay capacidad, si no hay resultados, si no hay esperanza… cuando menos trabaje y desquite el sueldo que pagamos los morelenses.

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