“¿Qué esconden los precandidatos en su manera de ser y hablar?” la columna de Mariana Vázquez

Inician las precampañas en México y sin duda una de las elecciones más importantes para el país entero, ya que será la que defina a nuestro próximo Presidente de la República Mexicana, pero:

¿Quiénes son ellos? ¿Qué proyectan en su imagen y las precampañas publicitarias que ya han iniciado?

Hablemos de los tres más posicionados y con claras aspiraciones de dar la batalla por ser quien gobierne nuestro país el sexenio siguiente. En estos tiempos electorales en dónde escuchamos propuestas y promesas interminables, también es interesante saber que comunican los candidatos con su imagen y señales.

LÓPEZ OBRADOR

Andrés Manuel López Obrador, nacido en Macuspana, Tabasco, el 13 de noviembre de 1953, es mejor conocido como AMLO. Politólogo y político mexicano, y autor de varios libros.

La imagen que proyecta sin duda es una imagen madura, pero siempre con una actitud de confrontación su lenguaje corporal se presenta de manera irreverente mostrando tensión y enojo, manejando ademanes acusativos constantemente siempre que tiene la oportunidad de dar algún mensaje público.

López Obrador se ha caracterizado por su insistente discurso de ser el presidente de los más necesitados, sin embargo su imagen y discurso son disociantes: viste, calza y usa accesorios de valor comercial alto, lo que impide hacer creíble su discurso, sin embargo, después de dos intentos por ser el presidente de México, hoy su precampaña podría ser una de las más originales y que la población recuerde ya que todos hemos escuchado que “Estaríamos mejor con ya sabes quién”.

RICARDO ANAYA

Ricardo Anaya, candidato joven, sin embargo es demasiado tradicionalista al vestir a pesar de su edad, los colores que utiliza siempre claros y en tonalidades azules transmiten confianza y autoridad, pero no conectan con el electorado:

es considerado un hombre que socialmente tiene un estatus económico alto y el vestir así le representa una barrera con un sector de la población importante ya que su discurso se vuelve superficial y poco creíble, no genera empatía con los niveles socio económicos bajos.

Le falta fuerza en sus ademanes y posturas, la complexión delgada lo hace ver pequeño y no genera seguridad, esa seguridad que requiere un país.

JOSÉ ANTONIO MEADE

José Antonio Meade, candidato presidencial que ya por pertenecer a un gabinete de una administración priista y ser el candidato del mismo partido pesa sobre él la buena o mala imagen del Partido Revolucionario Institucional.

Adicional a ello la carga del buen o mal papel desempeñado por el actual presidente de  México, sin embargo los elementos que vieron en él para elegirlo, fueron que podría ser un candidato sensible y ciudadano, sin afiliación política, capaz, sencillo y decente, pero en imagen, ¿Qué creen que podría pesar más? ¿Su buena reputación o el desgaste del partido que hoy representa?

El trabajo que tiene no es sencillo, aun y cuando podría ser un buen candidato y su imagen física proyecte cercanía, seguridad, inteligencia y empatía.

En el tema de la imagen y la comunicación son muchos los elementos que se ponen en juego, no sólo la imagen física que sin duda es un medio de conquista y empatía, se pone en juego la percepción de la audiencia según el partido que representas, tus antecedentes, el quién eres, tu familia, si sonríes, saludas, la seguridad al hablar y dirigirte a quienes gobernaras, esto apenas comienza y mucho tenemos por analizar y debatir en materia de imagen y campañas publicitarias.

Mariana Vázquez

Asesora en imagen

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