EL ARTE DE SPRATLING EN CUERNAVACA Y TAXCO

La estrecha relación entre Cuernavaca y Taxco, además de deberse a su cercanía geográfica, tiene raíces históricas profundas, a pesar de ser entidades muy diferentes. Cuernavaca y su entorno fue lugar de recreo, descanso y estudio de los emperadores, mientras que Taxco surge posteriormente, cuando Hernán Cortés, en búsqueda de estaño para reconstruir las naves quemadas al llegar a Mesoamérica, descubre que el metal proveniente de donde hoy se encuentra la ciudad minera de Taxco de Alarcón. era plata, no estaño, Al establecerse la actividad minera hubo un intento por reclutar mano de obra del territorio de lo que hoy es el Estado de Morelos, especialmente de Tepoztlán, donde la oposición fue tal, que no tuvo éxito.

Entre 1740 y 1800, en Taxco sucedió una de las épocas de explotación minera más fuertes,
llevada a cabo por el empresario José de la Borda, misma que financió su legado tan presente en Taxco.

Estuvo presente en este quehacer Morelos, siendo que los Borda – Francisco yJosé- tenían terrenos en el Estado, en donde sembraban maíz y algodón para vestir y alimentar
a sus mineros en Taxco.

Los Borda, Francisco y José, financiaron también los empedrados, las fuentes, los lavaderos
y José, además, construyó el primer camino a Cuernavaca llamado el Paseo de Borda, ademas de La Casa Borda, donde vivió con su hijo Manuel; la Iglesia de la Santa Prisca, el Callejón Borda, e innumerables lugares y calles que llevan su nombre. Posteriormente, Borda elige a Cuernavaca como uno de sus lugares de residencia y sitio dónde viviría y trabajaría su hijo, el sacerdote Manuel, por quien está nombrado el Jardín Borda, en Cuernavaca.

La confluencia de las dos entidades se remonta a la época prehispánica, cuando los Tlahuicas de Morelos poblaron parte de la zona de Taxco y de Iguala. Durante la revolución liberal, un General Taxqueño, el Gral. Ignacio Figueroa, combatió al ejército invasor francés, y liberó a  Cuernavaca de los conservadores que apoyaban al Emperador Maximiliano de Habsburgo, y al lado del Gral. Francisco Leyva, tomó Cuernavaca y expulsó al emperador Maximiliano, persiguiéndolo hasta su captura en Querétaro.

En la Independencia, la División del Sur, integrada por decenas de Taxqueños combatió a
los españoles en la zona de Mazatepec al mando del Taxqueño Pedro Ascencio de Alquisiras, quien fue decapitado y su cabeza exhibida en la plaza de Cuernavaca.

En el siglo XX las dos ciudades se encuentran nuevamente. Durante la Revolución, que tuvo su origen en Morelos, los plateros de Taxco, Melitón Gómez y Paz Domínguez se integraron a la Casa de Moneda Zapatista de Taxco, haciendo el diseño de las monedas y acuñando mil monedas de plata sacada de la mina de Mora y Milagros de Taxco. Las monedas fueron entregadas al General Emiliano Zapata para sustentar la Revolución del Sur.

A partir de los 40s, el turismo internacional acercó de manera notable a las dos ciudades.
Cuernavaca se volvió un imán para el turismo después de la Segunda Guerra Mundial
recibiendo refugiados europeos de la guerra y de la persecución judía, así como a
norteamericanos exiliados durante la persecución política de los 50’s, la llamada época del
Macartismo. Llegó también una gran afluencia de escritores, artistas y cineastas de
Hollywood, acosados en aquel entonces tanto por su postura política, como por haber puesto en escena las realidades sociales negadas por el régimen norteamericano de esa época.

Con la construcción de la carretera México Acapulco que pasa por Cuernavaca y Taxco, y
por el interés de conocer a Taxco, que se había convertido en un referente mundial de la
platería, al ser paso obligado Cuernavaca, la ciudad y el estado se benefició con los miles de turistas de alto poder adquisitivo que viajaban por la ruta.

En esta época, a Taxco llegaron artistas y escritores, entre ellos el Arquitecto y escritor, William Spratling, profesor de la Universidad de Tulane, de Nueva Orleans, lugar de convergencia de varios escritores precursores del modernismo como William Faulkner, John Dos Pasos y Sherwood Anderson.

Después llegarían personajes del incipiente “jet set” de nuevos ricos, dinastías empresariales y miembros de la realeza europea. Spratling, con un contrato editorial para un libro sobre la Iglesia de Santa Prisca y otras construcciones coloniales, optó por dejar Nueva Orleans y hacer de Taxco su lugar de residencia y trabajo.

Estableció un taller de platería con jóvenes de la localidad, mayoritariamente hijos de los mineros, quienes aprendieron el oficio de varios joyeros de Iguala, como Artemio Navarrete y Alfonso Mondragón. Iniciaron realizando diseños de Spratling inspirados en el arte Prehispánico y en el Modernismo Mexicano.

Estos jóvenes plateros en tan solo una década lograron formar un acercamiento propio a la joyería en plata.Su esmero en el diseño y la técnica de la platería y orfebrería, los llevó a superar al maestro.

A través del gran interés internacional que generó su obra, llegaron a imponer su impronta
estética y técnica en los centros mundiales de moda y en la joyería internacional. Esto a su
vez atrajo un mayor número de celebridades, quienes venían a conocer el fenómeno
taxqueño, “The Silver City of The World”.

Al mismo tiempo, muchas de estas celebridades internacionales, como la heredera Barbara
Hutton, admiradores de la platería de Taxco, establecieron su residencia en Cuernavaca, la
“Ciudad de la Eterna Primavera”, que tambien llegó a ser conocida como, “A Sunny place
for Shady People”, por ser destino de personas tanto célebres como perseguidas políticamente en sus países de origen.

A la vez que la fama de Spratling se extendía a lugares lejanos, mantenía amistad con personajes centrales en el mundo del arte del México de aquel entonces.

Muchos de ellos vivían o tenían su casa de fin de semana en Cuernavaca, como Fred Davis, promotor de arte popular y diseñador, a quien visitaba en su icónica casa de Cuernavaca, que se extendía desde su entrada en la Plazuela del Zacate, hasta donde hoy se
encuentra el Restaurante Sanborn’s en el Boulevard Juárez.

En su colindancia por la calle de Abasolo, Davis le construyó una casa a su amigo Diego Rivera cuando se casó con la cuernavacense, Ema Hurtado, después del fallecimiento de Frida Kahlo.

A Spratling y sus amigos, como era el caso de Diego Rivera, los unía también la pasión por el coleccionismo del arte prehispánico, Spratling era alguien cercano al intercambio y venta de estas piezas, incluso físicamente, pues su rancho estaba a sólo 40 km del sitio de la cultura Mezcala.

El Dr. Milton Leof, quien vivió y estableció su consultorio dental en la Casa de Janna Thomas en Taxco, junto con Miguel Covarrubias y William Spratling coleccionaba piezas
prehispánicas, durante su periiodo de residencia en Taxco, antes de trasladarse a Cuernavaca, donde entregó la gran Colección “Leof-Vinot” al Centro INAH Morelos. Spratling solía coleccionar artefactos en la Ciudad de México donde tenía acceso a grandes cantidades de arte prehispánico de diversos lugares del país. Estas colecciones, de las que Spratling solía vender algunas piezas para financiar su producción platera, las donó a diversas instituciones, como a la UNAM.

Fue en Cuernavaca, según relata Spratling en su autobiografía, File on Spratling, donde
buscó al entonces Embajador de los EEUU en México, Dwight Morrow, y le propuso la idea
de patrocinar un mural en el Palacio de Cortés, sugiriéndole que fuera pintado por su amigo
y mundialmente reconocido pintor, Diego Rivera. Anota que Morrow no titubeó y de
inmediato comisionó a Diego Rivera realizar dicho mural, al mismo tiempo que construía La
Casa Mañana para su residencia.

El gran auge de Taxco siguió hasta los años 70’s, época en la que los mayoristas del mundo –conocidos como “Coyotes” – comenzaron a comprarles a los plateros independientes y talleres familiares, en lugar de los grandes talleres propiedad de los plateros surgidos en Taxco.

Los mayoristas devaluaron así las obras de plata, comprándolas por su peso, en lugar
de valorarlas por su ejecución y diseño, minando la gran “Época de Plata” de Taxco..
En Cuernavaca, el desarrollo urbano con la construcción de grandes fraccionamientos, plazas comerciales y la ciudad industrial fue impactando su atractivo natural y su ecologia hasta dejar a la ciudad fuera de los principales destinos turísticos del mundo. Hoy en día, ambas ciudades se están posicionado para recuperar lo perdido a partir de los años 70’s, y están dando paso a una mayor colaboración en lo cultural, con exposiciones e intercambios
artisticos, apoyando así a su juventud creativa y emprendedora, de la que esta exposición es testimonio.

Gobi Stromberg con Javier Ruiz Ocampo, Cronista de Taxco de Alarcon

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