“El Silencio Cómplice de la izquierda mexicana” la columna de Jorge Vergara

Por Jorge Vergara

Desde hace ya más de tres meses, el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, cuyo mandato no pudo lograr un estado de derecho en el país, ha estado comentando en sus redes sociales y en sus presentaciones públicas sobre lo que se vive en Venezuela, y para el ex presidente es peor lo que pasa allá, que en su propio país.

Mientras en México, durante un fin de semana hay 70 muertos por el crimen organizado, Felipe Calderón expresa más su pésame por lo que pasa en aquél país, por el régimen de Maduro, y culpa a los opositores mexicanos como AMLO, de no pronunciarse en contra y es lo que él llama “El silencio cómplice” de la izquierda, es interesante, porque cuando Calderón pudo mirar hacia los países latinos, prefirió América del Norte, cuando pudo reducir los índices de violencia, los amentó, cuando pudo enfrentar al narco de una manera eficaz, se echó encima una guerra sin precedentes y con un futuro incierto.

¿Por qué no se preocupa por lo que pasa en su país? ¿Por qué no se preocupa por los crímenes de lesa humanidad? por las faltas a los derechos humanos, por la pobreza extrema que vive casi la mitad de la población y un sinfín de problemas que existen en este país.

El ex presidente, tuvo la oportunidad para todo, y no la aprovechó, al contrario, mal gastó el tiempo en esos seis años de mal gobierno.

En México, desde el año 2006 van más de 110 mil muertes, causadas por la guerra contra el narco que comenzó Calderón, van más de 30 mil desaparecidos, miles de fosas encontradas a lo largo y ancho del país, 60 millones de mexicanos en pobreza, miles de niños sin escuelas decentes para su educación, tenemos en México, Acapulco, puesta como una de las 10 ciudades más peligrosas del mundo, junto a esa lista se encuentra Siria, que se encuentra en guerra con el Estado Islámico.

Hasta donde hemos llegado en este país, donde un pronunciamiento vale más para atacar a sus opositores, que para arreglar los cientos de problemas que existen, pues parece que a Calderón le importa más Venezuela que su patria misma.

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