Expertos recomiendan a AMLO NO revertir la Reforma Energética

La investigadora del Instituto Belisario DomínguezMartha Laura Bolívar hizo énfasis en que esos cambios se hicieron con el fin último de privatizar y de cumplir directrices emitidas por organismos internacionales.

“Para que nos demos cuenta cuál es la verdadera intención del gobierno corporativo, cito la introducción del documento de 2011, dice así: el buen gobierno corporativo de las empresas públicas constituye un requisito previo para llevar a cabo la privatización efectiva desde el punto de vista económico, dado que las empresas resulten más atractivas para los posibles compradores, subrayo, aumentando su valoración. Insisto, esto explícitamente está en las iniciativas” de la reforma energética acordada por las principales fuerzas políticas, como parte del Pacto por México, enfatizó Bolívar Meza.

En contraparte, la también investigadora Miriam Grunstein se declaró a favor del modelo de mercado en el sector energético, rechazó la “teoría de la conspiración” sobre la privatización de los hidrocarburos y el desmantelamiento de PEMEX. 

“He recurrido a la teoría de la conspiración, bueno, la quieren destruir para venderla a valor de chatarra a PEMEX, pero eso no tendría lógica porque el gobierno se estaría dando de balazos en los pies, entonces o son muy egoístas o son muy estúpidos. A los cinco años de la reforma constitucional, tenemos una verdad del tamaño de una catedral, PEMEX sigue siendo dominante y PEMEX sigue produciendo el 99.9 por ciento de la producción nacional”, remarcó.

Aprovechó para hacer recomendaciones al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador: no cancele los contratos de la reforma energética y cobre a los inversionistas hasta el último centavo involucrado, porque se trata de cantidades monumentales, sugirió.

“Si quieren parar la reforma energética, lo que pueden hacer es darle un montón de asignaciones de PEMEX y cercar a los particulares en torno a la dominancia de PEMEX. Yo de veras que conminaría a don Andrés Manuel López Obrador, a que les cobre hasta el último centavo que pactaron en sus contratos, y que respeten los términos, porque fuera de la carga regulatoria que es muy onerosa para las empresas, las contraprestaciones son bestialmente altas”, apuntó Grunstein Dickter. 

Lo anterior, tras aseverar que los resultados de las rondas de entregas de contratos y adjudicaciones para exploración y explotación de hidrocarburos se reflejarán al menos dentro de cinco años.

En su oportunidad, el ex subsecretario de Energía, Emiliano Hernández, también propuso que la administración entrante no eche por la borda los elementos efectivos de la reforma energética y “no tire al niño, con todo y el agua sucia de la bañera”.

“Hay un espacio para analizar muchos de los detalles, valorar si hay que cambiar algunas cosa, pero sí es importante no tirar al niño con el agua de la bañera, y que la política que se siga sea congruente con la Constitución, en las leyes y los contratos. El enfoque que está adoptando muchas de las personas que están acompañando a la siguiente administración me parece que es el correcto, es un enfoque en hacer que el Estado funcione de una manera más eficiente, con menos dispendio, con más efectividad, que se enfoque en proyectos prioritarios, menos corrupto”, destacó el ex funcionario federal.

En el aspecto en que los analistas y expertos coincidieron, es que el Gobierno Federal se excedió al prometer resultados casi inmediatos, para este 2018, a partir de la aprobación de la reforma energética, a sabiendas de que los procesos en el sector energético requieren tiempo de maduración y los efectos de los contratos entregados al propio PEMEX, así como a los inversionistas nacionales y extranjeros, reportarán resultados y mostrarán sus efectos a mediano y largo plazo.

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