“¿Otra venganza contra El Txoro Matutino?” la columna del Prof. Isaías Cano

Por: Isaías Cano Morales

La audiencia del Txoro Matutino pregunta por qué salió del aire este programa de radio.

Cuál es la razón, el motivo o el pretexto. Es opinión generalizada de que el ominoso hecho fue una disposición absurda e ilegal del gobierno del estado en virtud de razones de índole político lo cual de alguna manera se considera una agresión y violación a la libre expresión y a los derechos de la ciudadanía a  la información.

¿Es otra venganza del gobernador Graco Ramírez contra el empresario Juan José Arrese por no ser un comunicador a modo como hay tantos en el estado?

¿Será porque Arrese simpatiza con el alcalde de Cuernavaca Cuauhtémoc Blanco?

¿Será que detrás de la orden de salir del aire el Txoro se halla Rodrigo Gayosso, quien hace poco fuera noticia por el hecho de haber amenazado al empresario radial?

Cual fuera el caso, es evidente, que al sacar del aire al Txoro Matutino se ha cometido una venganza política, a nadie le cabe duda, a menos que las autoridades dieran otra explicación.

El programa, a todos consta, es plural, caben todas las voces, posiciones ideológicas y políticas; hay críticas y alabanzas al gobierno como sucede en toda democracia. ¿Acaso no el propio Presidente Enrique Peña Nieto es objeto de duras críticas en medios escritos y electrónicos, y no por eso se saca del aire o se cancelan concesiones  a dueños de órganos informativos o se satanizan y se ensañan contra comunicadores, salvo el caso de Carmen Aristegui, por asumir posiciones críticas, lo cual es parte del debate nacional o en los estados ante la grave conflictiva social?

Por respeto a la audiencia que capta el Txoro Matutino, que no es menor, debe el gobierno rectificar, dejar de presionar a empresarios y con ello respetar la libre expresión, y reiterar el derecho a ciudadanos a escuchar y estar informados de diversas opiniones y órganos informativos.

Vivimos, se supone, en una democracia y en ella no debe haber limitantes para opiniones en medios del signo que sean, siempre respetando al que disiente y fuera de toda ofensa o calumnia a actores políticos y a la misma sociedad.

Por otra parte, callar ante actos represivos de autoridades es permitir que nuestra sociedad siga siendo lastimada y penetre en ella aún más la descomposición. Se vive, se dice en un estado de derecho, y los ciudadanos debemos exigir que ello sea realidad.

No seamos cómplices con el silencio, de quienes agreden derechos y garantías. Los ciudadanos debemos llamar a la civilidad, a la concordia y hacer realidad la legalidad en todos los órdenes de la vida social y pública. En este contexto, se esperaría pronto que el Txoro Matutino regrese al aire.

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