Personas evitaron sentarse junto a hija de Trump en evento de moda

En los concurridos desfiles de la semana de la moda de Nueva York, las primeras filas son altamente apetecidas, al punto que ni un minúsculo espacio queda libre de tantos que quieren apretujarse ahí.

Sin embargo, en el desfile de Phillip Plein las sillas estratégicas y en primera fila que estaban alrededor de Tiffany Trump estaban vacías y no parecían ser ocupadas por nadie.

Los minutos pasaban y la hija menor del presidente parecía no encontrar quién la acompañara a comentar el desfile.

Efectivamente, el show se retrasó porque tan pronto algunas renombradas editoras de moda se dieron cuenta de quién era su vecina se rehusaron a sentarse al lado de ella y mostraron en sus cuentas los evidentes espacios que la circundaban.

«Nadie quiere sentarse al lado de Tiffany Trump en Philipp Plein, así que se cambian de silla y dejan todas las sillas de su lado vacías» informaban las redes sociales. La organización del evento lidiaba con la reacomodación de las periodistas.

Tifanny, que es mucho menos conocida y con un carácter menos público que su hermana Ivanka, estaba viviendo en carne propia lo que su hermana lleva enfrentando desde el mismo día que Donald Trump fue elegido como presidente.

La polarización del ambiente político ha hecho que cualquier gesto de consumo, o sencillamente sentarse al lado de la hija del presidente se convierta en un acto político, uno legítimo para demostrar protesta o disidencia.

Pero mientras Tiffany lidia públicamente con la vergüenza de unas sillas vacías, Ivanka solo es testigo con los días de cómo su marca empieza sistemáticamente a dejar de ser vendida en las grandes plataformas y, aunque ahí nadie aduce directamente que se trate de un veto político, sí al menos parece ser una acción que se da ante la presión de los consumidores con conocidos boicot como #grabtheirwallet.

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