Sostenibilidad o Resiliencia: Arq. Enrique Rodríguez 08/07/19

Nuestra Ciudad

Recuerdo con mucho claridad que allá por el año de 1976 , mientras me encontraba cursando la educación primaria, solía jugar entre clase y clase a “la máquina del tiempo”, mi compañero de banca y yo, dibujábamos cada uno en nuestros cuadernos, una suerte de tableros de lo que podría ser el control demando de aquel imaginario transporte hacia el futuro; cuando más osados fuimos, escribimos, dentro de un pequeño recuadro, la fecha a la que viajaríamos: el año 2000.

Desde luego que entonces, ni idea teníamos de lo que el s.XXI significaría para el mundo y la humanidad en términos de calidad de vida y medio ambiente, en nuestras inocentes cabecitas lo único verdaderamente posible era que existieran “autos voladores”.

Nada más alejado de la realidad que hoy vivimos; los autos aún no vuelan y peor aún, representan una de las fuentes contaminantes más significativas dentro de las manchas urbanas de las grandes ciudades.

Al terminar la primaria, de mi compañero de banca no supe nada nunca más, nosé dónde viva, ni si tenga familia o no, lo que si está claro es que aquella máquina del tiempo nos tiene hoy en el año 2019 y que la fantasía pasó a ser una terrible realidad, la situación de nuestras ciudades, sobre todo en Latinoamérica, es francamente alarmante.

A pesar de que ya en el año de 1969, se hizo mención por primera vez del término “desarrollo sostenible” en un documento oficial firmado por treinta y tres países africanos, auspiciado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de que Thomas Malthus en 1798 en su “Ensayo  sobre el principio de la población” planteaba que la población tendería a crecer más rápido que los recursos, no fue sino hasta el 1987 que surgió en concepto “SOSTENIBILIDAD”.

En el “Informe Brundtland”, también conocido como “Nuestro futuro común”, una comisión integrada por investigadores de diversas disciplinas, se plantea la imperiosa necesidad de estudiar y delimitar el impacto que tienen las actividades humanas sobre el medio ambiente; el desarrollo sostenible pues, será aquel que logre un equilibrio entre el crecimiento de la humanidad y la mejor manera de gestionarlos recursos naturales para atenderla.

Desde entonces y  hasta la fecha la ONU ha trabajado arduamente para lograr establecer los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) en nuestro planeta,  y es en el año 2015 que se establecen 17 putos en los que se insta a los países, así como al resto de los actores, incluidas claro las grandes empresas, a intensificar sus esfuerzo para lograrlos.

Fin de la pobreza; hambre cero; salud y bienestar; educación de calidad; igualdad de género; agua limpia y saneamiento; energía asequible y no contaminante;  trabajo digno y crecimiento económico; industria,  innovación e infraestructura; reducción de las desigualdades; ciudades y comunidades sostenibles, producción y consumo responsable; acción por el clima; vida submarina; vida de ecosistemas terrestres; paz, justicia e instituciones sólidas y alianzas para lograr los objetivos.

Desde luego que la complejidad para la realización de todos estos objetivos estriba en que nuestra civilización se basa en una necesidad voraz de recursos que utiliza para mantener su modo actual de vida y es muy probable que esto no sea posible si nosotros mismos no cambiamos a un estilo de vida sostenible.

Para coadyuvar en el logro de estos objetivos, es fundamental que las ciudades del mundo caminen en la misma dirección, y por tal motivo que, en el caso de nuestras ciudades, la ONU, ha creado un organismo que se encarga de promover iniciativas locales para que cada ciudad pueda resolver muchos de los desafíos a los que se enfrenta el mundo:“ONU HABITAT”.

Recientemente, ONU HABITAT publicó la nueva agenda urbana que busca promover ciudades más incluyentes, compactas y conectadas mediante la planificación y diseño urbano, gobernanza y legislación urbana, y la economía urbana. Procura crear un vínculo de refuerzo recíproco entre urbanización y desarrollo.

Sin embargo, la realidad que viven muchas ciudades del mundo, las hacen muy vulnerables.

Al día de hoy, lasciudades y sus habitantes se enfrentan a más desafíos debido insisto, a los efectos de la urbanización masiva, el cambio climático y la inestabilidad política.

Actualmente, el 50% de la población vive en ciudades, y está previsto que esta cifra aumentará al 70% en 2050.

Por ello, existe la necesidad apremiante de construir nuevas herramientas y planteamientos que den poder a los gobiernoslocales y a los ciudadanos, así como que incrementen su capacidad para afrontar nuevos desafíos protegiendo mejora todas laspersonas, y a los activos económicos y naturales de nuestros pueblos y ciudades.

En estas condiciones, es materialmente imposible pensar en las ciudades sostenibles ya que, en primer lugar, tendríamos que trabajar en diseñar ciudades “RESILIENTES”.

El concepto de resiliencia, describe la habilidad de cualquier sistema urbano para mantener continuidad después de haber sufrido los impactos de una catástrofe, mientras se contribuye positivamente a la adaptación y la transformación.

Por tanto, una ciudad resiliente es aquella que evalúa, planea y actúa para preparar y responder a todo tipo de obstáculos, ya sean repentinos o lentos de origen, esperados o inesperados.

De esta forma, las ciudades están mejor preparadas para proteger y mejorar la vida de sus habitantes, para asegurar avances en el desarrollo, para fomentar un entorno en el cual se pueda invertir, y promover el cambio positivo.

Los desastres causados por humanos, como los conflictos sociales y los desastres tecnológicos, así como los desastres naturales,  también pueden socavar las economías de los estados y sus ciudades.

El número de personas en riesgo está aumentando significativamente, con el fenómeno de la urbanización masiva y que induce a los asentamientos informales y con una alta densidad en áreas vulnerables y es justamente portal motivo, que es fundamental e impostergable que se comience a trabajar en el desarrollo de los planes para lograr ciudades resilientes que eventualmente se puedan integrar a un mundo realmente sostenible.

loading...
COMPARTIR