Blanco tiene el poder de salvar a los morelenses de la crisis

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Cuauhtémoc Blanco Bravo no tiene excusa. Él tiene todas las facultades para poder redireccionar el presupuesto y salvar al pueblo morelense de la crisis económica que se avecina por la contingencia sanitaria que se vive por el Covid-19. Solo le falta un poco de voluntad política. A continuación, le explicamos estimado lector:

Dependencias como la superpoderosa y poco transparente Oficina de la Gubernatura del Estado de Morelos encabezada por el investigado por corrupción por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda federal, José Manuel Sanz; así como la Secretaría de Hacienda estatal; la de Movilidad y Transporte y la de Obras Públicas están acaparando más de la mitad del presupuesto histórico autorizado por el Congreso del estado al Ejecutivo estatal. Cabe mencionar que, solo la Oficina de la Gubernatura ejercerá 191.6 millones de pesos, dinero que bien se podría utilizar para ejecutar un plan de rescate para las pequeñas y medianas empresas de Morelos que sufrirán un fuerte golpe debido a la contingencia sanitaria por el coronavirus Covid-19 o para atender a las necesidades primordiales de los centros hospitalarios del sector salud que en su mayoría no se encuentran preparados para recibir a los miles de contagiados por esta enfermedad o ¿por qué no? Ejercer un plan financiero que apoye la educación de los miles de jóvenes que están dejando de asistir a las aulas para resguardarse en sus casas; o para hacer un programa para atender el problema del desempleo que, se vaticina gigantesco en Morelos ¿quiere más ideas?

¿Cómo se puede hacer?

Existe un Fondo de Contingencias que fue aprobado en el presupuesto 2020 por el Congreso de Morelos y es por la cantidad de 54 millones 997 mil pesos, este fondo se encuentra en el anexo 7 denominado «Transferencia, Asignaciones, Subsidios y Otras Ayudas»

Cuauhtémoc Blanco tiene el poder.

En el ARTÍCULO DÉCIMO QUINTO del DECRETO NÚMERO SEISCIENTOS SESENTA Y UNO POR EL QUE SE APRUEBA EL PRESUPUESTO DE EGRESOS DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE MORELOS PARA EL EJERCICIO FISCAL DEL 01 DE ENERO AL 31 DE DICIEMBRE DEL 2020. TÍTULO PRIMERO DE LAS ASIGNACIONES DEL PRESUPUESTO DE EGRESOS CAPÍTULO I DE LAS DISPOSICIONES GENERALES dice textualmente:

ARTÍCULO DÉCIMO QUINTO. Cuando se presenten contingencias que requieran de gastos extraordinarios o repercutan en una disminución o aumento de los ingresos previstos en la Ley de Ingresos o cuando sean necesarias para la buena marcha de los programas, se faculta al Gobernador para que, por conducto de la Secretaría, efectúe las Adecuaciones a los montos de las Asignaciones Presupuestales aprobadas a los Entes Públicos; estos movimientos serán reportados al Congreso del Estado en la Cuenta Pública.

Esto prácticamente quiere decir que, el gobernador está ampliamente facultado para realizar las adecuaciones al presupuesto que considere necesarias en caso de que se presenten contingencias como la que estamos viviendo en estos meses.

Además, el Congreso autorizó en el artículo 38 del mismo presupuesto 2020, al Poder Ejecutivo para disminuir, aumentar o transferir cualquier partida presupuestal esto de acuerdo con el ARTÍCULO TRIGÉSIMO OCTAVO Que dice: En razón de las condiciones financieras que prevalezcan en el Estado durante el ejercicio presupuestal, el Gobernador, por conducto de la Secretaría, autorizará la ministración, reducción, suspensión, cancelación y, en su caso, terminación de las transferencias y subsidios que con cargo al Presupuesto de Egresos se prevén en este Decreto»

Aquí vemos que, el gobernador de Morelos tiene la facultad incluso de desaparecer dependencias para redireccionar el presupuesto asignado para poder asignarlo a otros proyectos que beneficien a los morelenses.

No hay pretextos.

Especialistas prevén que la pandemia de coronavirus dejará a más personas en bancarrota que muertas y que lo que está en juego actualmente es el orden mundial.

Morelos no es la excepción. Morelos necesita un líder que tome las riendas y las decisiones correctas para poder salvar al pueblo de la crisis y sobre todo que, tenga la voluntad política de hacerlo, misma que no ha mostrado desde su arribo al poder.

Estos días son decisivos, Cuauhtémoc Blanco debe elegir entre seguir en la sombra de corrupción de sus propios colaboradores o redimirse en pro del pueblo; mismo que votó por él con la esperanza de un futuro mejor.

Es tiempo de que el gobernador se convierta en el líder de su propia gestión.