Cantante de Jarabe de Palo es diagnosticado de nuevo con cáncer

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Pau Donés, conocido por ser el cantante de la banda española Jarabe de Palo, tuvo una recaída en su cáncer de colon, luego de haber anunciado en abril que estaba «limpio».

«En los SCANNERS no se veían tumores. El cangrejo estaba tan dormido que incluso llegué a creer que me había curado. Mientras tanto seguía preparando nuestra vuelta al ring. Un disco, una gira y un libro. 2017 iba a ser un año glorioso»,

explicó en una carta titulada «Ahora toca volver a navegar (segunda parte)», que publicó en la página del grupo.

El músico de 50 años había sido diagnosticado con cáncer de colon en octubre de 2015, luego de acercarse al hospital por un dolor en el estómago que resultó ser un tumor maligno en el intestino grueso.

Seis meses después, en abril de 2015, anunció que estaba «limpio», pero ayer, un año y medio después del fatídico comienzo, reveló que le encontraron un pequeño tumor en el peritoneo. «¡Oh, oh! Malas noticias. Pasé un par de días pensando. El cangrejo volvía a despertarse. ¿Qué consecuencias podría tener eso? ¿Cómo iba a afectar a nuestros planes?», señaló Donés en la carta.

El cantante que le puso voz a canciones como Depende, Bonito y La flaca, aseguró que de inmediato se comunicó con su oncóloga, a la que llama «la jefa», para asegurarle que de ninguna manera suspendería sus proyectos.

«Tenía un plan y el cangrejo no me lo iba a joder», dice. La respuesta de la doctora fue en la misma dirección: «Me dijo que ni se me ocurriera dejar mis planes de lado. Que a por ello, con cangrejo o sin cangrejo, con quimioterapia o sin ella».

Cuando le fue detectado el cáncer en 2015, la banda se vio obligada a suspender la gira que tenía programada. Viajarían por Perú, México, Nueva York, Washington y Miami, entre otros destinos, en los que en total darían 30 conciertos. Esta vez, el cantante no está dispuesto a frenar.

«Estrenaremos disco en breve, estrenaremos también libro y a partir de mediados de marzo empezamos con los conciertos. Conciertos grandes, con toda la banda, conciertos más íntimos, en teatros y auditorios, a piano, violonchelo, contrabajo y voz. Habrá días que estaré al 100%, otros que no tanto.

Habrá días en que me sobrará la voz, y otros en los que me falte. No pasa nada, porque ahí estaré cuando levanten el telón, en uno de los lugares en donde mejor me siento, en uno de los lugares donde más me gusta estar, firmes y a la orden, cantando para ti», sostiene.

El nuevo disco, «50 Palos», estará disponible desde el 10 de marzo.

Optimista y envalentonado, Donés asegura que al «cangrejo» le dedicará «solo 5 minutos al día», como dice que viene haciendo desde que lo conoció. Aunque advierte: «Eso sí, durante las actuaciones me acordaré de María, de Andrés, de Lino, y pensaré en todas aquellas personas a las que el bicho se llevó por delante. Y también en todas aquellas que como yo lo siguen toreando día a día. A todos van dedicados los conciertos de este año».

La carta completa de Pau Donés

​Ahora toca volver a navegar (segunda parte)

Llevaba un año limpio. Los marcadores tumorales a 0. En los scanners no se veían tumores. El cangrejo estaba tan dormido que incluso llegué a creer que me había curado. Mientras tanto seguía preparando nuestra vuelta al ring. Un disco, una gira y un libro. 2017 iba a ser un año glorioso.

De pronto recibo una llamada del hospi. En el último control los marcadores han subido. Me hago un TAC (scanner) y escondido en el peritoneo encuentran un pequeño tumor.

¡Oh, oh! Malas noticias. Pasé un par de días pensando. El cangrejo volvía a despertarse. ¿Qué consecuencias podría tener eso?¿Cómo iba a afectar a nuestros planes?. Llevaba un año y medio en casa, un año y medio estupendo, disfrutando del otoño, del mar, de la familia, de paseos por la montaña inexplicables. Aunque a medida que pasaba el tiempo, las ganas de volver a pisar un escenario se convirtieron en una necesidad de primer orden. Después de darle muchas vueltas, llegué a la conclusión de que no iba a dejar que el cangrejo me volviera a apartar de la música. Me daba igual. Pasara lo que pasara, dijeran lo que dijeran, en 2017 Jarabe volvía a los escenarios.

Llamé a mi oncóloga, Elena Élez, y le expliqué todo lo que tenía en mente para este año y que, a pesar de las últimas noticias, no iba a dejar de hacer. Tenía un plan y el cangrejo no me lo iba a joder. La jefa (así llamo a la doctora Élez) me dijo que ni se me ocurriera dejar mis planes de lado. Que a por ello, con cangrejo o sin cangrejo, con quimioterapia o sin ella.

Y así lo vamos a hacer. Estrenaremos disco en breve, estrenaremos también libro y a partir de mediados de marzo empezamos con los conciertos. Conciertos grandes, con toda la banda, conciertos más íntimos, en teatros y auditorios, a piano, violonchelo, contrabajo y voz. Habrá días que estaré al 100%, otros que no tanto. Habrá días en que me sobrará la voz, y otros en los que me falte. No pasa nada, porque ahí estaré cuando levanten el telón, en uno de los lugares en donde mejor me siento, en uno de los lugares donde más me gusta estar, firmes y a la orden, cantando para ti. Volveremos a compartir nuestras vidas, cosa que con gusto hacemos desde hace muchos años.

Y al cangrejo, como vengo haciendo desde que le conocí, le dedicaré solo 5 minutos al día, aunque eso sí, durante las actuaciones me acordaré de María, de Andrés, de Lino, y pensaré en todas aquellas personas a las que el bicho se llevó por delante. Y también en todas aquellas que como yo lo siguen toreando día a día. A todos van dedicados los conciertos de este año.

Conciertos, directo, viajes, escenarios. Como dicen en Italia, non vedo l’ora di cominciare. En nada nos volvemos a ver las caras.¡Hasta pronto Music Lovers!