Cárcel o tumba: Destino de líderes en Oaxaca

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El gobernador del estado considera que estos grupos cometen actos o acciones que provocan la sensación de ingobernabilidad

En el estado de Oaxaca, las organizaciones sociales han tenido una evolución significativa debido a las solicitudes en exigencias para atender las demandas; además de la radicalización de sus formas de presión que según el Plan Estatal de Desarrollo 2016-2022 estas cometen actos o acciones que provocan la sensación de ingobernabilidad.

De acuerdo con este documento que representa la gestión de Alejandro Murat, son 425 organizaciones sociales y políticas que están asentadas en Oaxaca y cuyos dirigentes han corrido con una suerte poco afortunada: la cárcel o la tumba.

Esto ya que, de acuerdo con fuentes consultadas, el gobernador del estado mantiene un compromiso político con Pedro Haces, quien parece un personaje sacado de El Padrino, la novela de Mario Puzo: político y empresario metido a dirigente sindical.

Socio del exgobernador veracruzano Javier Duarte y amigo de José Murat; sobrino de la “güera” Leonardo Rodríguez Alcaine; senador de la República; dirigente sindical con métodos poco ortodoxos.

CASOS MÁS RECIENTES DE ASESINATOS

Apenas el pasado lunes, René Hernández, líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) fue asesinado junto a uno de sus escoltas mientras realizaba un tequio en la Central de Abasto; un menor y una mujer resultaron con lesiones. El 14 de marzo del 2019 fue asesinado en San Pedro Pochutla El Chilango, líder del Sindicato Libertad en esa demarcación, el crimen ocurrió frente a las oficinas de dicha organización.

Mientras que el 5 de marzo tres personas resultaron heridas de bala, entre ellas un menor de edad, y otras ocho fueron detenidas tras un enfrentamiento entre los integrantes de dos agrupaciones en las inmediaciones de la Central de Abasto de Oaxaca. Al final, el menor de edad falleció.

El historial continúa: detenciones y asesinatos De acuerdo con datos proporcionados y publicados por el medio El Imparcial de Oaxaca, en noviembre del año pasado, el dirigente de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Marco Antonio Sánchez, fue detenido acusado del asesinato de cinco personas en 2013. Mientras que Iván Luis Villaseca, en su momento líder del Sindicato Libertad, fue detenido el 19 de julio del 2018 acusado de un asesinato, perpetrado el 21 de mayo.

Al momento de su detención el líder fue sorprendido con un arma de fuego. Apenas el 20 de abril, Érik Jhovani Luis Villaseca, otro de sus líderes, obtuvo su libertad, tras dos años de encarcelamiento por tentativa de homicidio.

También en el 2018, Carlos López, secretario general del Sindicato Libertad, fue asesinado 1 de abril, en el campo deportivo de Tlalixtac de Cabrera. Germán Hernández Juárez, fue ultimado en abril de 2014, se despeñaba también como dirigente de ésta organización.

Francisco Martínez Sánchez “Don Panchito”, líder del Frente Popular 14 de Junio, ha sido detenido en dos ocasiones y actualmente está prófugo. El dirigente del Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo), Gervasio Eloy García, fue detenido por agentes estatales el 23 de marzo del 2016; días más tarde obtuvo su libertad.

El fundador del Frente Nacional Indígena y Campesino-Lubizha, Arturo Pimentel Salas, fue asesinado por un grupo de sicarios el 22 de agosto del 2013. En este recuento solo se plantean los casos más representativos, si se toman en cuenta los asesinatos y detenciones a nivel regional, los casos pueden aumentar.