Desarrolla UNAM nueva generación de antibióticos con proteínas de alacranes

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En el laboratorio de Lourival Possani, investigador emérito del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM se desarrollaron dos proyectos, –que serán patentados en fechas recientes–.

Por un lado, con péptidos (pequeñas proteínas) de alacranes, se alista una nueva generación de antibióticos para controlar bacterias para las cuales, los fármacos comerciales, “ya no tienen efecto.”

Ademas, con otros péptidos, se desarrolla una molécula que reconoce “un sitio muy específico en los linfocitos humanos” que “podrían ayudar a controlar el desarrollo de enfermedades inmunológicas, como diabetes tipo 1, psoriasis y artritis reumatoide.”

“Mi especialidad es la bioquímica del veneno de los alacranes y al trabajar con sus componentes hemos descubierto una serie de proteínas y de péptidos con una acción farmacológica importante”, informó el científico.

Al estudiar el veneno de alacranes, describió el investigador emérito de la UNAM, “encontramos unos péptidos que funcionan como antibiótico, es decir, que impiden el desarrollo de ciertas colonias de bacterias o de microorganismos dañinos para el humano.”

Con el hallazgo, ya se construye una nueva generación del antibióticos, porque a te el uso indiscriminado de los actuales medicamentos –que inhiben algunas enzimas o actúan a nivel del material nucleico de la bacteria– se han generado cepas resistentes y ya no hacen efecto, lo que “se ha convertido en un gran problema de salud pública”, dijo.

Los péptidos descubiertos no son tóxicos; en realidad, el alacrán los usa para defenderse de bacterias y microorganismos saprofitos que viven en su hábitat. Después de estudiarlos desde el punto de vista bioquímico, fueron sintetizados en el laboratorio de Possani.

En colaboración con el Instituto Nacional de Salud Pública, entidad poseedora de un repertorio de las bacterias resistentes de los hospitales, se hicieron pruebas y los péptidos funcionaron de manera adecuada; algunos actúan sobre virus, o bien, sobre hongos. “Nosotros hemos ensayado con una larga lista de bacterias, entre ellas varias cepas de Escherichia coli”.

Asimismo, Possani y sus colaboradores, también descubrieron dos péptidos en el veneno de un alacrán que no es peligroso al humano el “Vaejovis mexicanus smithi,” que fue colectado “alrededor del campus Cuernavaca de la UNAM”.

Se trata de péptidos que serían clave en el posible tratamiento de enfermedades autoinmunes, como la psoriasis, artritis reumatoide o esclerosis múltiple e, incluso, rechazo de órganos, al reconocer “un sitio específico en los linfocitos humanos y bloquear los canales llamados Kv1.3. La teoría vigente es que si se obstruyen, se inhibe el desarrollo de enfermedades inmunológicas, padecimientos donde el propio sistema inmune del individuo no reconoce a alguna proteína y la ataca,” precisó el investigador emérito de la UNAM.

Tal es el caso de la diabetes tipo 1, donde el individuo fabrica anticuerpos que desconocen a sus propias células del páncreas –encargadas de fabricar la insulina– y las elimina, lo que provoca que el paciente sea insulino-dependiente desde la niñez y durante toda su vida.

El científico señaló que con sus colaboradores “decidimos escribir el trabajo y patentarlo. Estuvimos un par de años con los datos en la mano, pero sin divulgarlos porque queríamos obtener el registro”; la patente, previamente otorgada en ocho países y/o regiones, ahora se obtuvo como extensiones geográficas de una misma solicitud internacional, en Euroasia, Australia y China.

Esta invención y las patentes que le dan protección se encuentran licenciadas a una empresa mexicana para que busque su explotación comercial mediante la venta de medicamentos que contengan dichos péptidos.

Para ambos proyectos, la llegada de los medicamentos al mercado aún llevará tiempo y dependerá de las farmacéuticas encargadas de hacer ensayos preclínicos en animales y clínicos fases 1, 2 y 3 en voluntarios y pacientes, hasta demostrar una respuesta positiva al tratamiento. En mi caso –finalizó Lourival Possani– tengo cerca de 80 patentes registradas.