Esto es un desastre…

Por: Paco Santillan

En los políticos existe un fenómeno constante respecto a cualquier estudio de opinión: si la encuesta favorece sus intenciones, entonces la divulgan y presumen en todos los espacios posibles; por el contrario, si la encuesta es adversa a sus intereses, la descalifican y la señalan de falsa, de poco muestreo, cuestionan la metodología, o bien, critican al encuestador. No falla.

En días recientes se dio a conocer la última encuesta que evalúa la labor de los Gobernadores en el país. Datos interesantes: Yucatán encabeza la evaluación (normal para un estado en franco apogeo), Sinaloa cayó al tercer lugar (pienso que como efecto del Culiacanazo), Puebla apenas arrancó y se encuentra entre los peores (lo aprueba el 19% y ganó con el 45%) y, nuestro más indecoroso dato: Morelos es el peor evaluado con tan solo el 4.9% de aceptación (Graco terminó su periodo con el 8.5%). Francamente el dato no me sorprende. Es imposible no escuchar las opiniones de los ciudadanos de Morelos señalando la ineptitud de Cuauhtémoc Blanco y el enojo ante los nulos resultados.

Lo que sí me sorprende son los datos adicionales que revela la encuesta acerca de nuestro estado: 90% de los morelenses NO le tienen confianza a Cuauhtémoc, 86% cree que no hay confianza de los empresarios para invertir en Morelos, 80% cree que NO ha mejorado la entrega de apoyos a personas de bajos recursos, 90% cree que no ha mejorado la obra pública estatal, 86% cree que NO han mejorado los servicios de salud, 80% cree que no ha mejorado el turismo (en datos paralelos se dio a conocer que Morelos es el último lugar del país en difusión turística, cuando era una de nuestras actividades principales)… y, agárrese, querido lector: 93% de los morelenses afirman que NO ha disminuido la corrupción, 93% afirman que no ha mejorado la economía y el empleo y, el 97% afirma que NO ha mejorado la seguridad en nuestro estado (paralelo, el 95% de los habitantes de Morelos se siente inseguro viviendo aquí).

Estos datos son muy duros y negativos para la administración de Cuauhtémoc. Por supuesto pone en duda todos sus dichos y señalamientos previos a su toma de protesta. Ni siquiera en el rubro que pudiera señalarle como el eje de su campaña, combate a la corrupción, ha podido entregar resultados pues se afirma en el estudio que no ha disminuido la corrupción a un año de gobernar Morelos.

El problema para Morelos (porque esto nos afecta a todos) es que no hay un solo rubro ¡ni uno! En el que Cuauhtémoc salga bien librado.

Desde hace días venimos alertando de los terribles datos en nuestra economía, y lo particularizo nuevamente, porque sostengo y sostendré que en economías en auge, la inseguridad disminuye. En Morelos no hace falta una encuesta para saber que nuestra economía va muy mal. Si uno transita las avenidas principales de Cuernavaca sólo se encuentra locales (o edificios enteros) en renta, comercios de Cuautla a la mitad en sus ventas, turismo en la región sur del estado en mínimos históricos (¡presumen 75% de ocupación hotelera en puente! Cuando no bajábamos del 90%), los agricultores de Morelos en contención y no desarrollando nuevos cultivos, pérdida de empleos formales, salida de capitales (los inversionistas han preferido optar por plazas como Puebla, Querétaro o Ciudad de México para llevarse su dinero), y una larga lista de rubros económicos donde no podemos anunciar nada bueno.

Todos estos datos se leen desde el Palacio de Gobierno con frialdad e indiferencia. El problema de haber llenado la administración pública de foráneos es que estos datos ellos lo analizan como errores en su desempeño… y ya. Mientras que para ustedes y para un servidor estos datos son alarmantes porque vemos desmoronarse el lugar donde tenemos nuestro patrimonio y donde crecen nuestras familias.

Aunque Cuauhtémoc Blanco suele enojarse por la crítica (y lanza su red de troles contra quienes le cuestionamos) debería analizar la realidad, tomar cartas en el asunto y regresar un poco de la confianza que el pueblo de Morelos le ha dado. Estos datos duelen y no alegran a nadie, ojalá en Palacio de Gobierno cambien su expectativa, dejen de ver como enemigo a quienes no pensamos como ellos, tomen la política estatal como algo serio (no puro chismerío y frivolidad) y analicen lo que se dice para resolver los problemas.

 

loading...
COMPARTIR