Festival Miquixtli 2015 rompe récord: registra más de 90,000 entradas

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La XXI edición de la festividad indígena y popular de Día de Muertos Miquixtli 2015, realizada en sedes del Centro Cultural Jardín Borda y el Museo Morelense de Arte Popular (MMAPO) del viernes 30 de octubre al lunes 2 de noviembre, impuso un nuevo récord en el conteo de visitantes al festival a lo largo de un día, al registrar 14,840 visitantes el viernes 30 de octubre; 16,472 visitantes el sábado 31; 49,621 visitantes el domingo 1 de noviembre (nueva cifra récord) y 10,870 visitantes el lunes 2, dando así un total de 91,803 visitantes totales según cifras reportadas, además de saldo blanco.

La oferta artística, que consistió en 33 actividades en los géneros de música, danza, teatro, cine y educación, se enriqueció con la presencia de 190 expositores al interior del histórico recinto: 60 artesanos de Morelos y estados invitados, 20 productores de Orgullo Morelos, 23 productores de manualidades, 30 productores de arte urbano y 57 productores de gastronomía. Aunado a ello, cinco ofrendas tradicionales fueron montadas a la entrada del Centro Cultural: una ofrenda tradicional de Tetelcingo en colaboración con el Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial (Cecati) de Morelos, una ofrenda de Coatetelco en colaboración con la Esc. Sec. Tec. No. 20, una colaboración entre Tetela del Volcán y la Escuela Waldorf de Cuernavaca, una ofrenda a Frida Kahlo en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y la ofrenda monumental de Cuernavaca en honor a don Carlos Santa María.

Además, durante los cuatro días de actividad, a las 22:00 horas, en un nuevo espacio al aire libre habilitado en el Jardín de las Rosas del Jardín Borda, fueron ofrecidas cuatro funciones nocturnas de cine de terror que registraron un total de 780 cinéfilos en total.

Las actividades culturales de la XXI Festividad Indígena y Popular de Día de Muertos Miquixtli 2015 dieron formal inicio la tarde del pasado miércoles 28 de octubre, cuando en el MMAPO fue inaugurada la Pieza del Mes: la ofrenda al generalísimo José María Morelos y Pavón, con elementos de características afro-mexicanas en homenaje a nuestra tercera raíz.

El viernes 30 de octubre, en el Foro del Lago del Centro Cultural Jardín Borda, la programación continuó con el concierto de la agrupación de música gitana y folklor balcánico “Mandorla”. Posteriormente, un gran contingente de catrinas, calaveras en zancos, la Gran Catrina de Sergio Flores, el Arlequín de Carlos Arrieta, El Catrín de Polo Muro, miembros de la Banda de Música del Gobierno del Estado a pie con instrumentos de aliento, una carroza fúnebre con Cantinflas sentado en ella y saludando a la gente y un magno Quetzalcóatl partieron de la iglesia de El Calvario desfilando hasta el Jardín Borda, invitando a los peatones a unirse al contingente, que inundó las calles Matamoros e Hidalgo rumbo a la inauguración formal del Miquixtli 2015 y su amplia oferta cultural. En el Borda pudieron disfrutarse los espectáculos de la banda de fusión latina “Chile Habanero”, la obra de danza contemporánea “Réquiem: Anécdotas de la nostalgia” de la compañía Fóramen M., el concierto homenaje a Chabuca Granda a cargo de Ana García y Gaddafi Núñez en la Sala Manuel M. Ponce y el concierto del cantante Gabino Palomares para cerrar la primera noche.

El sábado 31 de octubre las actividades dieron inicio a las 16:00 horas con el recital del Ballet Folklórico “Tierra Mestiza”, seguido por el espectáculo musical de la Marimba Internacional de Cuernavaca del director Julio de Gante en el Foro del Lago. A la postre, el Grupo Chaneke de artes escénicas ofreció la obra infantil “Francisca y la Muerte”, para así dar paso, ya caída la noche, al concierto vocal de la agrupación “Tawayra”, un grupo formado por seis voces que interpretaron, a capella, una selección de temas clásicos latinoamericanos. Les siguió el memorable espectáculo del Mariachi Cuauhtémoc del director Emilio Jacinto, un colectivo de mariachis que extrajo de la audiencia presente en el Foro del Lago cantos de reivindicación hacia la cultura nacional mexicana. La segunda noche del festival cerró con grandilocuencia nostálgica cuando Santa Luna y su nueva danzonera puso a bailar a parejas de adultos mayores con su selección, impecablemente ejecutada, de danzones clásicos y nuevas composiciones de músicos mexicanas.

El domingo 1 de noviembre, fecha en la que se registró el mayor número de asistentes en la historia del Centro Cultural Jardín Borda con 49,621 visitantes, las actividades incluyeron la obra de danza contemporánea “Un día con la muerte: Calaveras mexicanas”, un espectáculo que fundió la danza solar mexica, la danza butoh japonesa y la palabra poética. A continuación, el escenario del Foro del Lago fue ocupado por el ballet folklórico “Tierra y Fuego” del director Israel Serna Saavedra, quienes interpretaron coloridos bailes típicos de Morelos, Jalisco, Nuevo León y Yucatán. Mientras tanto, en la Sala Manuel M. Ponce, la dramática historia de libertinaje, odio, amor y venganza “Don Juan Tenorio”, del dramaturgo José Zorrilla, fue presentada en versión de Mario Alberto Aguirre Soto. Una hora después, en el Foro del Lago, volvió la algarabía identitaria con el Mariachi Campirano del maestro Gilberto Teco, un grupo oriundo de Tetelcingo, la cuna del mariachi en el estado de Morelos, dejando el escenario encendido para ser tomado por el último acto del penúltimo día del Miquixtli: la Big Band del maestro Ricardo García, una de las orquestas más reconocidas del estado en su ámbito: el jazz clásico ejecutado por numerosos intérpretes, cuya época de oro data de 1920, la era del jazz en los Estados Unidos.

El último día del festival dio inicio con el espectáculo de artes circenses “Las calaveras bailan swing” de la compañía Manik Circo Teatral, ofreciendo baile, acrobacias, malabares y frases memorables a cargo de calaveras fosforescentes que animaron al público a gozar plenamente de la vida. A las 15:00 horas, el ballet folklórico “Pakilis Mitotiani”, maquillado como calavera, presentó bailes de los estados de Veracruz, Morelos, Sinaloa, Tabasco, Nuevo León, Nayarit, Chiapas y Puebla. A continuación fue presentada la obra dancística “Postal coreográfica para un niño ausente”, una obra en la que cuatro mujeres ofrecen una celebración a la vida y una mirada a la muerte a través de movimientos pausados. A las 17:00 horas, el músico Feliciano Marín, oriundo del pueblo zapoteca del Istmo, ofreció el concierto “Canto de vida y muerte del pueblo zapoteca del Istmo” en el MMAPO, en donde compartió piezas tradicionales del repertorio zapoteco con nuevos arreglos provistos por su inigualable técnica guitarrística. Paralelamente, música tradicional mexicana con arreglos de huapango corrieron a cargo de “María Magdalena”, para seguir con el concierto “15 años de canciones” de Matíss Ocampo, cantautor morelense que festejó 15 años de una trayectoria en la que se cuentan 13 producciones discográficas independientes.

El último acto del Festival Miquixtli se trató de un memorable concierto a cargo de Los Leones de la Sierra de Xichu, que dirigidos por el maestro Guillermo Velázquez, ofrecieron un intenso y energético fandango de son arribeño, una expresión musical del sureste de Guanajuato y noreste de Querétaro, en la que el verso entregado en décimas rítmicas marcaron el paso con el que el zapateado y las calaveritas desbordaron, en palabras del propio maestro Velázquez, de vida el Jardín Borda.