Graco Ramírez en entrevista con Crónica: sobre el rector, AMLO, el obispo y el poeta

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CON INFORMACIÓN DE CRÓNICA

El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, señala que el gobierno que encabeza es acosado por fuerzas que se oponen al progreso y modernización del estado. En materia de derechos humanos, las fuerzas que alude el gobernador en entrevista con Crónica resultarían claramente retrógradas: Se oponen al matrimonio igualitario (desde el púlpito), a la transparencia en el manejo de recursos en instituciones educativas autónomas y se cuelgan para ello de un tema especialmente sensible para los morelenses: la seguridad pública.

El gobernador de Morelos acepta una conversación más con nuestro diario, a más de un año desde el último encuentro, y dice que muchas cosas han cambiado desde entonces y otras se mantienen intactas.

Una de las cosas en las que el gobernador es constante es en su intención de ser candidato presidencial hacia la contienda del 2018, pues asegura que el conocimiento de su persona a nivel nacional se ha incrementado de un 7 hasta un 30 por ciento, destaca —él mismo— su experiencia y la congruencia de su carrera política.

Graco Ramírez ha enfrentado en los últimos meses lo que ha llamado una confabulación en contra del gobierno progresista que encabeza; los responsables son nada más y nada menos que la Iglesia católica, una Universidad que se niega a la transparencia y al uso adecuado de recursos y un activista político.

Graco Luis Ramírez Garrido Abreu —es su nombre completo— ve en el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, el rector de la Universidad Autónoma de Morelos, Javier Alejandro Vera Jiménez, y el poeta Javier Sicilia, que encabeza el Frente Amplio Morelense, a los personajes que encabezan esta confabulación.

Desde la Iglesia, Castro Castro se ha manifestado en contra de los cambios a la Constitución del estado que reconocen la validez legal del llamado matrimonio igualitario –unión civil entre personas del mismo sexo– y el derecho de las mujeres a interrumpir su embarazo, dicha ley fue aprobada y validada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, nada más. En Cuernavaca, este fin de semana, miles de personas respondieron al llamado a salir a la calle para manifestar su rechazo al matrimonio igualitario.

Vera Jiménez por su parte, y esto también de acuerdo con el Gobernador, usa de parapeto el tema de la seguridad pública, aunque su interés real que no prosperen las auditorías a las finanzas universitarias. Vera Jiménez pone en tela de juicio a la autoridad estatal por los problemas de crimen que aquejan a los morelenses desde hace años; a él se sumó el poeta Sicilia, de quien hay que recordar que su hijo y otros jóvenes fueron asesinados en el 2011 por el crimen organizado que se había enquistado en la entidad.

Hay que destacar que la Auditoría Superior de la Federación encontró irregularidades financieras en la administración de Vera Jiménez al frente de la UAEM, desvíos por más de 400 millones de pesos han sido detectados por el órgano autónomo que encabeza Juan Manuel Portal.

La Auditoría detectó que la Sagarpa firmó un convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Morelos (UAEM) para que ésta fungiera como intermediario para la distribución de recursos a los beneficiarios, por ello, recibió más de 442 millones de pesos y aunque repartió los apoyos con tardanza, cobró 969 mil pesos.

Sin embargo, la Sagarpa “carece de la documentación justificativa y comprobatoria de los gastos de operación y administración, consistentes en las facturas, recibos, evidencia de los trabajos realizados, pagos realizados por la universidad”, por lo tanto, considera que se trata de “un probable daño al erario”.

A estos tres personajes y sus intenciones por derrocar a Graco –no hay otra palabra pues han recurrido a instancias que no tienen la facultad para determinar una separación del cargo–, se han sumado los transportistas de Morelos, que ven en el programa de modernización del transporte público el fin a años de corrupción y abusos por parte de taxistas, camioneros y otros prestadores de estos servicios.

En voz de Graco Ramírez, el origen del descontento de estos actores es claro, inconformidad con leyes de grado constitucional que reconocen y defienden los derechos humanos y un temor por hacer público actos de corrupción en la UAEM y la resistencia a modernizar el transporte en Morelos a fin de perpetuar la corrupción cotidiana. Conservadurismo en el peor sentido.

“El común denominador –de estas acusaciones– es lo que el Congreso ha hecho, ellos plantean la desaparición de poderes y también mi salida como gobernador, ellos plantean la desaparición de poderes, incluso estuvieron en el Senado hace algunos días”.

Ramírez Abreu rechaza tajante que en su estado haya ingobernabilidad, pues el trabajo con los 33 alcaldes es puntual y efectivo; insiste que el problema de inseguridad, circunstancia que más le han demandado, se ha atendido a través de distintas estrategias como la creación del C5, centro de inteligencia policial que opera bajo la supervisión del Consejo Nacional de Seguridad.

Además se llevó a cabo una profunda depuración de los cuerpos policiacos y se designó a jefes cuya honestidad ha sido probada a través de exámenes de control de confianza y ofrecimiento de resultados; el secuestro (detonante de muchas movilizaciones civiles en el estado) se ha reducido en un 80 por ciento.

Los delitos de alto impacto, como el homicidio doloso y la extorsión, han bajado hasta un 30 por ciento, esta circunstancia se refleja en las inversiones que han llegado al estado, que suman 60 mil millones de pesos entre aportaciones privadas y públicas, un ejemplo de ello es el desarrollo del mega parque acuático en Oaxtepec.

“Lo que yo le digo es que en Morelos había ejército en las calles cuando yo llegué, hoy no hay ejército en las calles, está la policía”, dice orgulloso el mandatario estatal.

Por parte del obispo Castro Castro, que contrario a lo que la investidura obliga y el Estado laico establece, ha encabezado más de cuatro marchas en contra del Ejecutivo estatal, incluso convocándolas desde el púlpito, en voz de Graco Ramírez, esta batalla se debe ganar en el marco de la defensa de los derechos humanos y no en las concepciones morales de la Iglesia católica.

“Es un obispo que ha hecho cuatro marchas ya, envueltos en los temas de la paz y la seguridad pero en el fondo es la política de que no se reconozcan derechos humanos, los que tienen que ver con el derecho de las mujeres a decidir sobre la interrupción del embarazo y también el derecho al matrimonio igualitario.”

Lo que le toca a Javier Vera Jiménez, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, asegura Graco, es el temor a los resultados del trabajo de la Auditoría Superior de la Federación. El todavía rector incluso planteó la posibilidad de que Juan Portal, jefe de la ASF, fuera corruptible. Se trata de crear una cortina de humo que esconda actos de corrupción y desvío de recursos públicos, asegura el gobernador perredista.

“Y el rector que tiene serios apuros, ya habló el Auditor Superior de que ya hay denuncias en la Procuraduría General de la República y eso pone en entredicho su presunción de representatividad de los intereses universitarios y Javier Sicilia que es un empleado de la Universidad, él no anda por su cuenta”.

Graco no rechaza, como nunca lo ha hecho, su intención política, el deseo de ser el “bueno” para la candidatura de su partido para la presidencia de la República en el 2018.

Pero el mandatario estatal sabe que el contrincante político a vencer no está ni en el PAN ni en el PRI, sino en Morena, Andrés Manuel López Obrador es a quien se debe derrotar y no sólo en la campaña sino en la arena electoral que se vive en estos días.

—¿Qué tipo de gobernante necesitamos?

—México no requiere de un salvador de la patria, requiere un gran acuerdo político que se construya entre muchos, yo soy partícipe de ese acuerdo, yo estoy para sumar en ese acuerdo, el país tiene una crisis tan profunda que nadie solo lo puede sacar, un solo hombre no lo pude sacar.

—¿Cómo frenar a López Obrador?

—Yo creo que no se trata de frenar a nadie, a nadie, se trata de construir la alternativa más viable para el país y yo no creo que la alternativa más viable para el país sea Andrés Manuel.

—Su discurso descalificador le funciona…

—Es un abuso de él descalificar tan anticipadamente a todos los contendientes; es una falta de talante democrático, no tiene una cultura democrática, es un hombre ensimismado, descalifica a todos por igual.

¿Cómo se interpreta a sí mismo López?

—Él se ve en el espejo todos los días y dice que él es el más bonito, es el mejor y es el salvador de México, imagínese.

—¿Y para ganarle?

—Con Andrés Manuel hay que ganar el debate, la visión caudillista y personalista de López Obrador frente a la propuesta colectiva y la suma de muchos; yo creo que somos más los que queremos cambiar que un solo hombre que quiere cambiarlo él solo.

Éstas son las últimas palabras de una entrevista con el Gobernador en la sala de un hotel de la Ciudad de México, posterior a una reunión con jóvenes cardenistas. Sólo agrega que él no ha recurrido a una estrategia mediática importante, cumple con su agenda y se mantiene en contacto con diversos actores políticos, al fin y al cabo sólo el tiempo y los hechos de gobierno dirán si el 2018 está a la vuelta de la esquina y Graco Ramírez, como dicen por ahí, será uno de los que doblen por esa esquina.

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