Incumple INEIEM con entrega de primaria en Tlaquiltenango

Por quinta ocasión se ha fallado en la entrega del inmueble

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Una vez más, el Instituto Estatal de Infraestructura Educativa Morelos (INEIEM) incumplió con la entrega de la primaria “Miguel Salinas” y “ Rafael Ramírez”, de los turnos matutino y vespertino respectivamente, del municipio de Tlaquiltenango. Molestos, los padres de familia, se dieron cita ayer en las instalaciones del plantel que resultó dañado con el sismo de 2017, para demandar al titular del INEIEM, José Silva Bandala, la entrega parcial del inmueble como se había comprometido en una minuta el pasado 6 de febrero.

“Supuestamente hoy nos harían la entrega parcial, con pisos firmes, aulas, techumbre metálica y rehabilitación de los baños, pero no todo está concluido al 100 por ciento, no recibiremos nada hasta que no represente un peligro para los niños”, comentó Yareth Piñeiro Díaz, integrante del comité del padres de familia.  Por lo anterior, los poco más de 600 alumnos de ambos turnos, continuarán recibiendo sus clases en las instalaciones del lienzo charro “padeciendo las inclemencias del tiempo, de la fauna nociva, polvo y residuos sólidos, pues nuestra sede es estacionamiento también de los carros de basura del municipio”, recordaron los padres de familia.

Asimismo, los inconformes indicaron que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) delegación Morelos, desconocía que una parte del plantel tenía que ser rehabilitado, al considerarse monumento histórico.

“Las autoridades del INEIEM nos han mencionado que no pueden realizar la entrega total del inmueble debido a que existe dentro de escuela un edificio protegido por el INAH y que se requiere de la liberación del mismo, sin embargo, el INAH afirma que es el INEIEM quien no le ha entregado el proyecto de restauración del inmueble para su valoración y liberación”, mencionó, Piñeiro Díaz.

Frente a esta situación, los padres de familia exigieron que cada institución asuma su responsabilidad y se realice la rehabilitación inmediata del edificio escolar ya que puede colapsar. Finalmente, fueron claros al manifestar que no aceptarán una escuela incompleta, que represente un riesgo para sus hijos.