Interpretan trio sonatas alemanas en el Ciclo de Música Antigua

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El pasado sábado 12 de septiembre, a las 16:00 horas, Raúl Moncada, Vincent Touzet y Magali Gasca ofrecieron una función del Ciclo de Música Antigua en el Centro Cultural Jardín Borda, un programa musical que se desarrollará durante todo el mes en curso. En dicha sesión, el trio interpretó obras de Quantz, Telemann y Heinichen, entre otros.

El programa, dividido en dos partes separadas por un breve intermedio, consistió en sonatas en trio, es decir, sonatas para tres líneas melódicas, “que no necesariamente tienen que ser sólo tres instrumentos” —dijo Raúl Moncada durante la introducción—, pero en esta ocasión da la casualidad de que somos tres los músicos”. Dichas sonatas fueron compuestas en la Alemania del siglo XVIII por diversos compositores que trabajaron principalmente para cortes, mismas que mantenían a un grupo de músicos que interpretaban para el deleite de la aristocracia.

Raúl Moncada en el clavecín, acompañado por Magali Gasca en el oboe barroco y Vincent Touzet en el traverso, ejecutó como primera pieza una sonata del compositor Johann Joachim Quantz, “un hombre muy famoso en la época, quien compuso mucho repertorio sobre todo para la flauta, porque era el maestro de Federico el Grande (Federico II de Prusia). Pero también compuso esta trio sonata que sobrevive en la Corte de Dresde. Consta de cuatro movimientos. Estas sonatas casi siempre están arregladas de una forma en que el primer movimiento es lento, el segundo es rápido, el tercero vuelve a ser un movimiento despacio y termina con un movimiento rápido”, detalló.

“La próxima pieza es del compositor probablemente más famoso en su época —continuó Raúl Moncada—: Georg Philipp Telemann, seguramente el compositor que más ha compuesto en el mundo de la música académica; de hecho todavía no se ha terminado de catalogar todo el repertorio que tiene. Por ejemplo, si de Bach sobreviven 200 cantatas y compuso 300, Telemann compuso más de 1,200 cantatas. Realmente es un compositor que fue muy abundante en su creación, de gran calidad y muy reconocido en su tiempo. Él también era un muy buen hombre de negocios, además de ser un buen músico, y publicó muchas de sus obras. Solía publicarlas como una revista musical semanal para los amateurs. Y para engancharlos un poquito, publicaba, por ejemplo, sólo dos movimientos de una sonata, pero que sólo comprando el siguiente número pudieran tenerla completa”. La obra, tomada de la colección llamada “Ejercicios Musicales”, constó también de cuatro movimientos.

Para terminar, el trio de músicos brindó su interpretación de una sonata de Johann David Heinichen, quien de acuerdo a la historia compartida por Raúl Moncada, murió muy joven, a la edad aproximada de 40 años, víctima de una epidemia de tuberculosis.