La obra “Defixiones” tuvo su estreno mundial en la Carpa Escénica del Cervantino

28

El pasado jueves 22 de octubre en punto de las 20:00 horas, el grupo teatral de títeres y actores “Gente”, de la mano de la directora Cecilia Andrés, ofreció la función de estreno de su obra “Defixiones”, una puesta en escena experimental, multidisciplinaria y multi-género, que a través de la dramaturgia del autor H.R. Luna y fragmentos de textos de artistas tan diversos entre sí como Juan Gelman, Paulo Virilio,  Bob Dylan, Fernando Pessoa, Nick Cave, Paul Celan, Julio Cortázar, Marco Antonio de la Parra, Thea Von Harbou, Tom Waits y A. E. Quintero, reconstruye y al tiempo de-construye una experiencia estética de nuestra humanidad.

Con música original de Leonardo Requejo y las actuaciones de Kenia Navarro, Brisia Bockman, José García, Leonardo Requejo, Marcos Rossi e Itziar Giner, “Defixiones” se inspira en las “katádesmos” griegas o “defixiones” romanas, las cuales eran una forma de maldecir a otros: los enemigos, los traidores, los amantes infieles, los litigantes y los jueces. Inscritas en delgadas tablillas de plomo o madera, colocadas junto a las tumbas o en lugares secretos y precisos, las defixiones se usaron también para atraer y retener al amante o alejarlo. Dos de sus fines son atravesar y atar. Los actores de “Defixiones”, en trance emotivo, lanzan al aire enunciados pensados para encender en la audiencia la chispa del asombro, la catarsis, la angustia, y la duda.

“¿Qué es peor? ¿La soledad de un loco o la soledad de un muerto?”

“Maldecir es decir mal; decir lo que el buen decir calla por conveniencia y sumisión —ha declarado H.R. Luna, el creador de los textos sobre los que se apoya el devenir del hecho escénico—. La mayoría de los creadores maldecimos, o al menos lo intentamos, y deseamos que el resto maldiga con nosotros porque la poesía, el lenguaje, se ha creado siempre desde abajo mientras que su venta y prostitución se realiza siempre en las alturas, donde ese bien produce beneficios”

Para el proceso de creación de “Defixiones”, una obra que involucra danza, música, plástica, teatro, literatura y títeres, se pidió a los participantes arrojarse al vacío en caída libre y mezclarse, o no, en medio del más intenso caos posible. El resultado es un espectáculo inquietante, en apariencia inconexo, que busca expresar la confusión de los actos simultáneos que a cada instante edifican la realidad cotidiana. A través de personajes esbozados a partir de aforismos tomados de autores célebres o líneas de sabiduría popular de orígenes de difícil rastreo, “Defixiones” propone un ejercicio lúdico que se recrea a sí mismo a partir de los cuerpos, decisiones y necesidades de sus creadores, un ejercicio que invita a arrojarse a su cauce y lanzar maldiciones al unísono con él.

“Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma”