«México puede sufrir otro caso Ayotzinapa» advierte Esteban Illades

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Mientras no se ataquen las causas que generan la violencia, en México persisten elementos para que en cualquier momento pueda ocurrir otro caso Iguala, consideró Esteban Illades, autor de La noche más triste, un relato sobre la desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.

Resaltó que siempre hay que tener presente lo ocurrido el 26 de septiembre de 2014, pues en estados como Guerrero se sigue teniendo violencia a los peores niveles.

«Mientras no resolvamos las causas: el narcotráfico, la seguridad, la educación, la pobreza -porque Guerrero a fin de cuentas es uno de los tres estados más pobres del país- sí es muy factible que podamos tener algo similar a la noche más triste», resaltó el periodista.

A partir del acceso que tuvo a expedientes judiciales, declaraciones de detenidos y testimonios de sobrevivientes, Illades narra en La noche más triste (Grijalbo-2015) cómo ocurrió la desaparición de 43 normalistas en Iguala y Cocula hace casi 10 meses, tras ser atacados por policías municipales vinculados con un grupo criminal.

Pero en el texto, también destaca las condiciones sociales que llevaron a que en Guerrero -clave en la producción de amapola- estallara este caso: su inestabilidad política, su pobreza, los cárteles en disputa y la sombra criminal que cubría al alcalde José Luis Abarca.

«Realmente había focos rojos en todos lados, que nadie había volteado a ver. Esto era algo que iba a explotar», dijo Illades.

El autor recordó que, tras los hechos de Ayotzinapa, el presidente Enrique Peña Nieto presentó un paquete de iniciativas sobre seguridad y justicia, con medidas como el mando único policial en los estados.

Ochos meses después, siguen sin concretarse.

Cuando era procurador General de la República, Jesús Murillo Karam habló de que se tenía una «verdad histórica» sobre la muerte e incineración de los restos de 43 normalistas, a manos del grupo criminal Guerreros Unidos, coludido con policías y funcionarios de Iguala y Cocula.

Pero en la opinión de Illades, esa expresión fue desafortunada, ya que hasta la fecha «faltan muchas cosas por saber», y el relato presentado por la PGR tiene como punto débil creer «ciegamente» en lo dicho por algunos de los detenidos, sin evidencia física que respalde sus declaraciones.

Ante ello, según Illades, los padres de los normalistas dudan de la versión oficial, y plantean situaciones como que los jóvenes estén vivos y retenidos por militares.

«Los padres siguen sin saber si realmente son sus hijos. Hasta la fecha solo hay un pedazo de hueso de Alexander Mora, uno de los estudiantes desaparecidos. Que con el 99.99% de seguridad, se sabe que es un hueso relacionado a su padre y a su hermano», dijo Illades.