México, un orgullo herbolario

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El basto conocimiento en México en la herbolaria debe ser aprovechado por la población y las autoridades deben reconocer sus bondades

Charlamos con el ingeniero Federico Cruz quien aseguró que en México la tradición herbolaria es basta y debemos sentirnos orgullosos de la misma ya que todos conocemos, aunque sea un poco de ella y la utilizamos en la vida cotidiana. Cruz nos contó cómo él se adentró en el mundo herbolario mexicano y vivió en carne propia las bondades de la naturaleza para con la salud.

¿Cómo descubres las maravillas de la herbolaria a favor de la salud? Cuando tenía 24 años me descubrieron un tumor en el estómago, y mi abuela conocía a un ‘yerbero’ que le curó la artritis deformante, después de muchos tratamientos que no le funcionaron.

Mi abuela me propuso ir con él, pero de inicio me negué porque ya era universitario y creía que solo con medicamentos podía curarme.

¿Y te convenció? Si, después de un tiempo fui con “Don Carlos Gutiérrez”, allá en San Luis Potosí, y me cambió la vida con su tratamiento y por fortuna le ha cambiado la vida a mucha gente. Mientras me sanaba aprendí toda la cultura de la herbolaria en la huasteca potosina.

¿Cómo calificas la cultura del mexicano en el tema de la herbolaria? Es pobre sobre el conocimiento que la gente tiene, y pobre también respecto a las políticas gubernamentales. Recientemente se hizo un taller en la Cámara de Diputados llamado “La importancia de la medicina alternativa complementaria”, fue bastante extenso y que bueno que se está haciendo esto, pero la verdadera lástima es que apenas se está haciendo eso. Este país tiene mucha tradición en esas áreas, que no se reduce a tener un puestecito en el mercado, debe ser un orgullo para el pueblo mexicano tener tantas variedades de plantas para curar enfermedades.

¿Las grandes farmacéuticas son responsables de que esta sabiduría se vaya perdiendo? México forma parte de la geopolítica, el estado mexicano atiende algunos de esos intereses, pero también depende de nosotros no dejarla morir, basta con recordar cual fue el primer te que probaron, ese que te daba tu abuela, eso nunca se olvida, te dio identidad y te sanó, es una tradición muy mexicana. Este país tiene esperanza de poder salir adelante, las políticas de salud deben incluirnos, como “yerberos” estamos expuestos a que nos traten como a cualquier otro comerciante callejero, y nos quiten nuestra mercancía.

¿No te molesta que te digan “yerbero”? No, asumo el termino con mucho orgullo, de hecho, en redes sociales me hago llamar “El brujo de lujo”, algunas personas que tienen una concepción religiosa se asustan al inicio, pero cuando descubren que todo mi trabajo es a base una combinación de tés se relajan, y ya poco a poco voy explicando sobre la importancia de que estos provengan de la misma región.

¿Cómo están dividas estas regiones de plantas endémicas en México? En cinco regiones, y es importante que no se hagan mezclas a la hora de recetar los tés.

La zona desértica, sus cactus son maravillosos para mejorar la salud; en la Huasteca las plantas son orgánicas cien por ciento, en la zona centro destacan algunas las plantas para sanar temas relacionadas con problemas de respiración como por ejemplo la bugambilia.

En el Itsmo destacan plantas muy buenas pasa mejorar la salud del estómago, y la zona de la península yucateca es muy parecida en propiedades a la de la huasteca.

¿Qué hizo que desconfiáramos de las plantas medicinales? Uno de los grandes daños a la herbolaria mexicana es que durante mucho tiempo se permitió que se distribuyeran y anunciarán productos milagro que no funcionaban, entonces con toda razón la gente se volvió desconfiada.

¿Cómo puede ayudar el gobierno federal a que la medicina alternativa crezca? Darle seguridad a los yerberos de que sus productos no serán decomisados, incluirlos en las decisiones que se tomen en temas relacionados con la salud.

Por Txoro Staff