Mueren 30 perros por incendio en vivienda de Durango

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Fueron un total de 30 perros de un hombre de la tercera edad los que murieron calcinados luego de que su pequeña vivienda de madera fuera consumida por las llamas en cuestión de minutos.

Se suscitó en las cercanías de la ciudad Gómez Palacio, en el Estado de Durango, donde Juan Javier Jacobo Núñez de 72 años de edad logró salvar su vida de un incendio producido en su hogar, cosa que no logró hacer con todos los perritos que alimentaba, los cuales terminaron falleciendo.

Sucedió el día viernes 26 de noviembre, cuando vecinos de la colonia Cerro de la Cruz, se percataron de que un fuerte olor a humo los invadía, cuando salieron a ver, notaron que la casa de Juan Javier se encontraba en llamas, pero poco pudieron hacer, pues debido que la pequeña casa del anciano era de madera, fue consumidad en cuestión de minutos por las enormes llamas.

Aparentemente el hombre se encontraba dormido cuando sus propias mascotas lo despertaron para alertarlo de que un siniestro estaba generándose en la vivienda, las llamas ya estaban incluso llegando a su habitación.

Javier, se levantó rapidamente pero las flamas tenían ya la mayoría de la casa rodeada, por lo que se vio obligado a salir por una ventana, llevándo consigo a cuatro de todos los perritos que se encontraban al interior de la casa. Sin embargo, después de ponerlos a salvo, fue cuestión de minutos para que la estructura de la vivienda cediera y se derrumbara sobre el resto de animales, dejándolo sin tiempo ya de salvar a sus otros 30 perros con los que convivía día a día.

Rápidamente vecinos del hombre intentaron sofocar las llamas con cubetas de agua y mangueras, pero todos los esfuerzos fueron en vano, todos los canes habían muerto calcinados o asfixiados por el humo del incendio.

Según declaraciones del cuerpo de bomberos de Gómez Palacios que arribaro poco tiempo después a sofocar el siniestro, la vivienda y pertenencias de Javier terminaron como pérdida material total, sin embargo, dicho por palabras del mismo hombre, lo que lo afligía en realidad era la vida de sus mascotas, a quienes ya no podrá tener nunca en sus manos.

“Yo salí porque la lumbre estaba corriendo muy rápido para acá… yo quería a mis animales, eran mi compañía”, declaró el hombre de la tercera edad con lágrimas en los ojos, añadiendo también que ya nada sería igual en su vida después de eso.

Con información de Milenio