“No más filas largas para jubilados en el ISSSTE” la columna de Guillermo Del Valle

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Como me comprometí en la primera entrega, ir reseñando las acciones, decisiones y resultados de mi paso como Delegado Estatal del ISSSTE, hoy quiero referirme a mi primer día, lunes 3 de marzo de 2013, con tal responsabilidad pública.

Arribé temprano a las oficinas delegacionales, ubicadas en la transitadísima avenida Plan de Ayala de Cuernavaca y lo primero que vi fue una larga fila de personas, hombres y mujeres de la tercera edad, la mayoría de ellos con rostros entre resignados y fastidiados. Por cierto, la columna casi llegaba dos cuadras más abajo, rumbo a la Glorieta de La Luna.

Pregunté quiénes se formaban y para qué, pronto obtuve la respuesta, eran jubilados y pensionados del Instituto que acudían como cada mes para recoger su respectivo talón de pago de pensión.

Inquirí quién los atendía y dónde, raudos me dijeron el mostrador de la planta baja y que compañera. Asombrado conocí que solo era una trabajadora quien atendía el trámite que haría cada uno de los jubilados y pensionados, los que podrían esperar varias horas para hacerlo.

Escuche la información y me dije: “Esto no puede seguir ocurriendo, porque son gente que merece toda nuestra consideración y respeto. Ellos ya entregaron lo mejor de sí mismos y ahora y siempre deben recibir, de nuestra parte, calidad y calidez en el trato”.

Tomé mi primera decisión como Delegado Estatal, que a partir de ese momento se habilitara más personal, se colocará mobiliario para que los compañeros esperaran sentados y se eficientará el trámite de recepción del talón de pago mensual de pensión.

Hice comprender a mis colaboradores que desde ese día ya no quería ver esas extensas filas de jubilados y pensionados, que lo único que denotaban es que no los estábamos atendiendo con eficacia y eficiencia.