Que se esclarezcan supuestas amenazas a Juanjo Arrese

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Por: Isaías Cano

Comentarios diversos  con desaprobación generalizada de ciudadanos no se han hecho esperar en torno a la denuncia que hizo el conductor del programa de radio El Choro Matutino Juan José Arece acerca de una amenaza de agresión a él y a su familia  a manos de Rodrigo Gayosso, dirigente del PRD e hijastro del mandatario estatal  anunciada no por este personaje, sino por Jorge Meade González, alto funcionario del gobierno morelense. Una llamada telefónica  de Jorge pone en alerta a Arrese para que tome sus precauciones pues le dice que se halla en inminente peligro, ya que, según el funcionario, Gayosso le comentó malévolas intenciones que se materializarían en una agresión física  a Juanjo, uno supone porque el empresario ha tomado posición política a favor del presidente municipal de Cuernavaca Cuauhtémoc Blanco, contra quien se dirigen baterías desde el Congreso local para destituirlo del cargo que ostenta.

Jorge Meade le dijo a Arrese:

“Soy tu amigo y por eso te pongo en aviso de la amenaza que pesa sobre ti y tu familia”, lo cual cimbró emocionalmente al conductor de radio, no hallando explicación de tan descomunal advertencia, lo cual hizo que Juan José, que lleva más de 13 años al frente de la emisión el Choro Matutino  junto con Viridiana Arias, anunciara no solo separarse del programa, sino de abandonar su residencia de Cuernavaca por el temor a sufrir agresión él o sus familiares.

Este ominoso hecho obliga a llamar a la sensatez, a la prudencia y a la reflexión a todo los actores políticos, en especial, a quienes han corrido la versión, y a quien presuntamente hizo la amenaza de querer dirimir las diferencias y posicionamiento políticos a través de métodos alejados totalmente de la civilidad política, de la tolerancia, del respeto al derecho a la libre expresión, de las garantías individuales y de los derechos humanos.

El caldeado ambiente político que priva en Morelos requiere volver a la serenidad, al diálogo y entendimientos basados en el derecho y en las reglas de la convivencia social y del respeto a las ideas. Que no se enrarezca más el turbulento remolino de pasiones políticas, que no nos gane el querer ser dueño de la verdad absoluta y aprendamos a respetar a quien disienta de nuestro posicionamiento ideológico.

La violencia criminal nos amenaza y nos inquieta, no permitamos que la violencia verbal y perversas intenciones penetren en el debate político, en la arena  donde tiene lugar el juego de intereses y de ambiciones, las que pierden legitimidad cuando se transgreden el derecho y el respeto hacia el ser humano. ¡En el caso que motiva estas líneas, se conmina a que se aclaren las cosas, prevalezca el entendimiento a través del diálogo y se restaure el respeto al ser humano.

¡Ah!  Y que Juan José Arrese vuelva a su polémico y popular programa de radio.