ROMPIMIENTO GOLPISTA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL EN BOLIVIA (Parte 1)

Los rostros del golpe en Bolivia, de izquierda a derecha: Yuri Calderón Comandante Nacional de la Policía de Bolivia (renunciado); General Williams Kaliman Romero, comandante de las Fuerzas Armadas Bolivianas, quien detenta el verdadero poder en Bolivia; senadora Jeanine Áñez, autoproclamada presidenta interina de Bolivia; Luis Fernando Camacho, líder de los evangélicos fascistas de Santa Cruz; y Carlos Diego de Mesa Gisbert, candidato perdedor a presidente de Bolivia
Los rostros del golpe en Bolivia, de izquierda a derecha: Yuri Calderón Comandante Nacional de la Policía de Bolivia (renunciado); General Williams Kaliman Romero, comandante de las Fuerzas Armadas Bolivianas, quien detenta el verdadero poder en Bolivia; senadora Jeanine Áñez, autoproclamada presidenta interina de Bolivia; Luis Fernando Camacho, líder de los evangélicos fascistas de Santa Cruz; y Carlos Diego de Mesa Gisbert, candidato perdedor a presidente de Bolivia

Por: Mario Rojas Alba

La polémica autoproclamación de Jeanine Áñez como presidenta de Bolivia

El 13 de noviembre, 2019, la opinión pública internacional fue sorprendida con la autoproclamación de la Senadora por el Beni, Jeanine Áñez, como presidenta interina de Bolivia, para sustituir de manera atropellada al presidente Evo Morales. Un día antes se había difundido en las redes sociales un vídeo donde se la veía llorar presa de los nervios, al día siguiente se notaba con cierto júbilo y soberbia en una pantomima pública que parecía más una entronización monárquica de pequeña aldea, que un acto republicano, acompañada por sus pajes y siervos, y flanqueada por los evangélicos fascistas, que se sienten blancos y bonitos, encabezados por Luis Fernando Camacho, líder de la organización en Santa Cruz, quien, a la sazón parecía más un ministro y santón evangélico, dispuesto a coronar a la reina de la cruzada que “regresaría la Biblia y Cristo” a la Casa Quemada, sede del gobierno.

La farsa había iniciado ante una asamblea parlamentaria casi vacía, donde la senadora, exhibiendo ignorancia parlamentaria, invocó un ambiguo artículo de una Constitución que ya no está vigente, al salir del recinto, el extraño evento subió de ánimo ante los golpistas y medios asistentes, ahí la senadora sería ungida presidente por Dios mismo, al menos es lo que se quería expresar al comprometerse gobernar para “pacificar Bolivia” portando una enorme Biblia en formato medieval, un librote que semejaba ser la madre de todas las Biblias. Finalmente Jeanine I salió al palco a saludar a los súbditos ahí presentes, y como primeros actos de gobierno, en una especie de besamanos, pasaron los mandos del ejército y policía a brindarle su lealtad.

Golpe de Estado, reconocimientos y desconocimientos

Todo parecía una teatro de mal gusto y que nadie cuerdo daría crédito, pues no fue así, ni tardos ni perezosos, los gobiernos de EUA y Brasil la reconocieron de inmediato, Juan Guaidó, el también autoproclamado presidente de Venezuela, también la reconoció, un poco después Inglaterra se sumaría a la cargada, es obvio que el golpe de Estado planeado anticipadamente por la CIA, presiona a los gobiernos satélites para que también la reconozcan, entre ellos Perú, Ecuador, Colombia, los gobiernos golpistas de Honduras y el Paraguay, no faltará El Salvador, y hasta el desacreditado gobierno de Chile. Hasta el momento únicamente México, Uruguay, Nicaragua, Venezuela (la de verdad), Cuba, y el parlamento de Argentina consideraron que ahí había ocurrido un golpe de Estado y por lo tanto no reconocían a Jeanine Áñez como legítima presidenta de Bolivia, Rusia en una confusa y sorprendente declaración da a entender que reconoce de hecho a Jeanine, aunque declara la existencia de un golpe de Estado.

Al mismo tiempo que en las redes sociales se conocía el auténtico rostro de Jeanine como exhibicionista de desnudos (la típica doble moral, por un lado la vida licenciosa y por el otro su falso fervor cristiano); la siniestra senadora ha sido vinculada con la mafia de narcotraficantes del Beni, un Departamento al noreste de Bolivia, frontera con Brasil, parte de lo que podríamos llamar corredor de la cocaína, una franja que inicia en el Chaco paraguayo, Santa Cruz y el Beni en Bolivia, pasa por el oeste de Brasil y termina en Colombia, su sobrino fue detenido en Brasil con un importante cargamento de cocaína. Se conoció igual su filiación evangélica racista, sus tuits de odio contra los indios, y su febril combate a los rituales y tradiciones indígenas, los que considera como actos satánicos, así, por ejemplo, el 20 de junio de 2013 Jeanine llamó “satánicos” a los indígenas que celebran el Año Nuevo Aymara, al respecto escribió: “Qué año nuevo aymara ni lucero del alba!! satánicos, a Dios nadie lo reemplaza!”, actualmente está borrando sus tuits de odio racial y sus prejuicios religiosos.

El 14 y 15 de noviembre Jeanine nombró a los miembros de su gabinete, fanáticos fundamentalistas con inclinaciones violentas y visiones sectarias y muy torcidas de los evangelios. Esta secta gobernante ha desatado una cacería de dirigentes leales a Evo y el Mas, y una implacable persecución represiva en contra de los ciudadanos de los países que no la reconocen, así detuvo, para expulsar de manera arbitraria, a los médicos rurales de origen cubano, a los inmigrantes y cuerpos diplomáticos de Venezuela y Argentina. El General golpista Williams Kaliman Romero, comandante de las Fuerzas Armadas Bolivianas (el verdadero poder actual en Bolivia), y la Policía Nacional están reprimiendo brutalmente a la población que se opone al golpe, al momento de escribir esta nota la represión se había cobrado la vida de 20 personas, todos muertos por arma de fuego, destaca por su brutalidad la masacre indígenas manifestantes en Cochabamba (15 de noviembre, 2019), ahí donde el ejército disparó a matar contra la masa de opositores al golpe de Estado, una vez que la prensa internacional se había retirado.

¿Qué con el Orden Constitucional?

Toda república que se aprecie de democrática y civilizada ha separado el poder cívico del poder religioso, y, apegándose a la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, se respeta la libertad de creencia, tanto como al derecho de no profesar ninguna. Los medios y líderes, según les convenga dicen una u otra cosa respecto a la situación constitucional de la actual crisis creada por los golpistas bolivianos, pero ¿Qué hay de realidad en todo eso?, veamos pues lo que dice la Carta Magna de Bolivia.

Cómo hemos constatado, la alianza entre golpistas, mandos policiales y militares, impusieron un clima de terror que obligó al presidente Evo Morales a presentar su renuncia a fin de evitar el derramamiento de sangre y la guerra civil; por su parte el Vicepresidente Álvaro García Linera también dimitió. La Constitución del estado Plurinacional de Bolivia tiene claramente establecido lo que se debe hacer en este caso, veamos primero los artículos 161 y 169 para pasar luego a comentar el sentido y aplicación del texto constitucional.

“Artículo 161. Las Cámaras se reunirán en Asamblea Legislativa Plurinacional para ejercer las siguientes funciones, además de las señaladas en la Constitución:
1. Inaugurar y clausurar sus sesiones.
2. Recibir el juramento de la Presidenta o del Presidente del Estado, y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado.
3. Admitir o negar la renuncia de la Presidenta o del Presidente del Estado, y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado”
(…)
“6. Aprobar los estados de excepción.
7. Autorizar el enjuiciamiento de la Presidenta o del Presidente, o de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado.”
(…)

“Artículo 169. I. En caso de impedimento o ausencia definitiva de la Presidenta o del Presidente del Estado, será reemplazada o reemplazado en el cargo por la Vicepresidenta o el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por la Presidenta o el Presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por la Presidente o el Presidente de la Cámara de Diputados.
En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días.

II. En caso de ausencia temporal, asumirá la Presidencia del Estado quien ejerza la Vicepresidencia, por un periodo que no podrá exceder los noventa días.”

Continuara…

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