«Triunfo de Trump, noticia perturbadora» la columna del Prof. Isaías Cano

20

Por: Isaías Cano

“Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de los E.U.”

Frase atribuida a Porfirio Díaz, aunque se afirma que  el autor verdadero de tal dicho fue el intelectual Nemesio García Naranjo. Comentarios derivados de tales palabras, hoy cobran actualidad con el triunfo de Donald Trump en la contienda por la presidencia de E.U. que lo convierte en virtual sucesor de Barack Obama. El mundo y en particular México recibieron la noticia estupefactos, las encuestas, que daban ganadora a  Hillary Clinton, simplemente quedaron en ridículo.

Se llega a afirmar que Trump es un émulo de Adolfo Hitler dado su perfil autoritario, con retórica racista, xenofóbica y extremista.

La construcción del muro hoy es tema en boca de muchos mexicanos, medida anunciada por el republicano despertando el enojo, la ira y condena en la sociedad mexicana  que refiere desprecio, odio y discriminación contra la población que emigra al país vecino no solo de nuestro territorio, sino de países centroamericanos.

Dada la tromba mediática que ha provocado el triunfo electoral de Trump, el cual ha cimbrado a la misma población norteamericana,  sin intentar hacer a un lado la conmoción que tal acontecimiento  ha acarreado en latitudes lejanas, en México da la impresión que ha sido tema que  ha servido como cortina de humo para que los problemas políticos, económicos y sociales que como nación nos tienen en la lona sean tópicos de tercera o cuarta importancia.

Veamos: los diputados aprobaron sin modificaciones el presupuesto  enviado al Congreso por Hacienda con grandes recortes a salud, educación, cultura y a programas sociales; Duarte sigue prófugo; al rato sale Padres y su hijo, su detención solo es para taparle el ojo al macho; la corrupción sigue campante; las alzas a energéticos a la orden del día; Peña con su avión y su Casa Blanca; Videgaray con la de Malinalco; los sueldos, montos de pensión y aguinaldos de Ministros, magistrados, ex presidentes, diputados, senadores y consejeros, no conocen de recortes a presupuestos; el desempleo y la pobreza no merman, lo que si  merman son los raquíticos salarios de  trabajadores, empleados y jubilados con la carestía atroz y el alza constante del dólar.

Agréguese la entrega a empresas extranjeras de nuestros energéticos y riquezas naturales. Eso no se lo debemos a Trump, sino a gobernantes del PRI y PAN. Trump, Clinton, Bush, Óbama, para México y los mexicanos es lo mismo.