Trump rechaza apoyo de los neonazis

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El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se distanció ayer de los grupos neonazis que lo apoyan, pero defendió a un polémico asesor designado, visto por los estadunidenses como un representante de esa misma ultraderecha.

“Lo desautorizo y lo condeno”, dijo Trump a periodistas del diario The New York Times, en referencia al movimiento autodenominado “alt-right”, que reúne a la nueva ultraderecha y es el centro de una nueva polémica.

Menos de dos semanas después de la elección de Donald Trump, simpatizantes de ese movimiento híbrido bautizado “alt-right” (‘derecha alternativa’) se reunieron para saborear el instante gritando “¡Heil, Trump!”, y soñar con un Estados Unidos blanco, viril y antiinmigración en torno a uno de sus líderes informales, Richard Spencer.

“En el futuro, la ‘alt-right’ puede, en tanto que vanguardia intelectual, completar el trabajo de Trump”, dijo en el escenario este treintañero de traje y cuidadosamente peinado y al ras en los costados, como muchos de sus compañeros de ruta, al estilo “fascio”.

A la cabeza de un oscuro think tank, el National Policy Institute, este diplomado en estudios superiores es una de las caras visibles de esta nebulosa que nació y se desarrolló en internet, a la que se unieron jóvenes más bien educados y que entre sus aliados cuenta al recién nombrado asesor especial del presidente electo Trump, Steve Bannon.

Como había ocurrido durante la campaña electoral, cuando obtuvo el apoyo del líder del grupo racista Ku Klux Klan, Trump se encontraba bajo una fuerte presión para que se manifieste.

Sin embargo, Trump defendió el nombramiento del polémico editor Bannon como su asesor para asuntos estratégicos, considerado precisamente como el vocero más famoso del movimiento ‘alt-right’.

“Si yo pensara que él es un racista o un ‘alt-right’ (como se denomina a la extrema derecha estadounidense), o el término que queramos utilizar, yo no habría pensado en contratarlo”, comentó.

Otra promesa de campaña que podrá ser dejada de lado es la de abrir una investigación contra su ex adversaria Hillary Clinton, por el uso de un servidor privado de correos cuando era secretaria de Estado.

Trump dijo que iniciar una investigación contra Hillary podría ser “algo muy divisivo” para los estadunidenses. “Realmente no quiero lastimar a los Clinton”, afirmó.

Es la primera entrevista que el Presidente electo concedió a un medio de comunicación, desde que fue electo el 8 de noviembre.

En la víspera, Trump había mantenido una reunión privada con representantes de seis de las mayores redes de televisión, con las que también mantuvo tensas relaciones.

Pero si Trump ahora busca reconstruir los puentes con la prensa, no parece tener ninguna intención de dejar de utilizar una herramienta que se tornó su marca registrada: la red social Twitter.