Venezolanos convocan a huelga general para presionar a Maduro

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La oposición de Venezuela convocó el miércoles a una huelga general durante una multitudinaria concentración en Caracas, buscando redoblar la presión para un cambio de Gobierno en medio de una profunda crisis política y económica.

Desde temprano el miércoles, cientos de miles de manifestantes se sumaron a la «toma de Venezuela», una masiva protesta en todo el país detonada por la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de postergar la semana pasada un referéndum revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro.

«Estamos convocando para el viernes a una huelga nacional, el país desierto el viernes, en protesta por la violación a nuestro derecho al voto», dijo el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, a la multitud congregada en una autopista de la capital.

Y la alianza opositora adelantó que planea marchar el 3 de noviembre hacia el Palacio de Gobierno si el árbitro electoral no reactiva un proceso para convocar al plebiscito revocatorio.

La suspensión del CNE enterró la posibilidad de que la consulta se lleve a cabo antes del 10 de enero del 2017. Si se hace después de esa fecha, no es necesario celebrar elecciones y sería el vicepresidente quien concluiría el mandato de Maduro, asegurando la permanencia del socialismo en el poder hasta el 2019.

Al otro lado de la ciudad, miles de seguidores del presidente se congregaron el miércoles cerca del Palacio de Gobierno para mostrar su apoyo al mandatario.

«Hay dos opciones: dejar que ellos le hagan daño al país o salir a trabajar ¿Qué vamos a hacer? ¡Que el pueblo decida!», dijo Maduro, refiriéndose al llamado de huelga.

A pesar de todo, insistió en dialogar con la oposición, aún cuando para sentarse sus adversarios exigen que se active el plebiscito, se libere a los «presos políticos» y se garantice la independencia de los poderes públicos.

La MUD cree que la suspensión de la consulta viola la Constitución y dijo que batallará en tres frentes para restituir el orden democrático: en el Parlamento, en las calles con masivas manifestaciones y solicitando presión internacional.

El Parlamento dominado por la oposición aprobó el martes, en una acalorada sesión, el inicio de un juicio político a Maduro. Pero, a diferencia de lo que pasó en Brasil, donde Dilma Rousseff terminó siendo destituida, la decisión del Congreso no tendría validez porque el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) considera que el cuerpo está en desacato..

La oposición responsabiliza a Maduro por la aguda crisis que atraviesa el país petrolero, con una inflación de tres dígitos, recesión económica, constantes fallas en los servicios públicos y una escasez persistente de alimentos y medicinas.