Yarrington aprobaba candidaturas de alcaldes con apoyo de jefes del narcotráfico

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El exgobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington palomeó en contubernio con líderes del Cártel del Golfo y de Los Zetas a una serie de candidatos a alcaldías y encargados de Seguridad Pública, según la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDC5/240/2012.

Declaraciones del testigo protegido identificado con el nombre clave de Pedro revelan que durante el gobierno de Yarrington todos los alcaldes de los municipios de Tamaulipas se encontraban en la nómina del Cártel del Golfo, “ya que entregábamos dinero a varios de ellos”, refirió.

Otro de los testigos identificado como Óscar expuso ante la PGR  que Yarrington palomeó y nombró como procurador del estado a Francisco Tomás Cayuela Villarreal, quien se encargó de designar a los comandantes de la policía ministerial de su confianza, para que siguieran apoyando al Cártel del Golfo, en el trasiego de droga.

Incluso narró que entre junio y diciembre de 1999 se le ordenó, en al menos tres ocasiones, entregar dinero a Cayuela, para que éste a su vez lo entregara al gobernador.

Excélsior reveló ayer martes que en los dichos de seis testigos colaboradores identificados con los nombres clave de Ángeles, Óscar, Pedro, Pitufo, Yeraldín y Rufino se sustentan las principales acusaciones por delincuencia organizada, contra la salud y lavado de dinero que podría enfrentar Yarrington.

Yarrington palomeaba candidatos para cártel

Narcos imponían a sus hombres en alcaldías y encargados de la seguridad pública a cambio de dinero u otras gratificaciones.

Según quedó asentado dentro de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDC5/240/2012, en declaraciones del testigo protegido identificado con el nombre clave de Pedro, el exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington palomeó, en contubernio con líderes de los cárteles del Golfo y de Los Zetas a una serie de candidatos a alcaldías y encargados de la seguridad pública a cambio de dinero u otras gratificaciones.

Pedro declaró ante la Procuraduría General de la República (PGR) que una vez que Yarrington Ruvalcaba se convirtió en gobernador se percató que los integrantes del Cártel del Golfo “andan ya en las calles trabajando con libertad”, ya que la policía municipal y estatal en su gran mayoría eran puestos por parte del mismo cártel.

“Así también sé que durante el gobierno de Tomás Yarrington Ruvalcaba todos los alcaldes de los municipios de Tamaulipas se encontraban en la nómina del Cártel del Golfo, ya que entregábamos dinero a varios de ellos”, refirió.

Otro de los testigos identificado como Óscar expuso ante la PGR que Yarrington palomeó y nombró como Procurador General de Justicia del Estado a Francisco Tomás Cayuela Villarreal, quien se encargó de designar a los comandantes de la policía ministerial de su confianza, para que siguieran apoyando al Cártel del Golfo, en el trasiego de droga.

Incluso narró que entre los meses de junio y diciembre de 1999 se le ordenó, en al menos tres ocasiones, entregar dinero a Cayuela Villarreal, quien se desempeñaba como procurador de Justicia de Tamaulipas, para que éste a su vez lo entregara al gobernador.

Dichas entregas Óscar las llevó a cabo en compañía del sujeto conocido como El Caris en diversos sitios de Matamoros que eran elegidos por el entonces subdirector de la Policía Ministerial del Estado y quien era muy allegado al procurador.

“Siempre se les veía juntos, inclusive las veces que le entregué dinero siempre estuvo con él, oscilando estas cantidades entre 300 y 500 mil dólares en maletines, en una de las ocasiones en que entregué dinero fue en las afueras de las oficinas de la Policía Ministerial en Matamoros, y otra vez afuera de las oficinas de la Policía Ministerial en Reynosa”, señaló el testigo.

Otro de los testigos, identificado como Ángel refirió su relación con Tomás Yarrington, a quien conoció en el año 2002 y de quien se hizo muy amigo, al grado de que lo llegó a acompañar a dos reuniones de gobernadores y eventos públicos, y en más de una ocasión llegó a escuchar por parte de su escolta, cuando se trasladaban a reuniones a bordo de su vehículo oficial, que se unían a él camionetas del Cártel del Golfo para darle seguridad.

“El propio Tomás Yarrington le ordenaba a su escolta que se desafanaran dichas camionetas, por lo que observaba por el espejo que se salían de la caravana y tomaban otro rumbo, de igual forma cuando llegaba el entonces gobernador a los aeropuertos de Tamaulipas, recibía protección por parte de gente del mencionado Cártel del Golfo, a parte de su escolta”, relató.