Antonio Sánchez & Migration llevan al jazz un escalón arriba en el Teatro Ocampo

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Como penúltima fecha del ciclo New York Jazz All Stars 2015 de la Secretaría de Cultura de Morelos, realizado en colaboración con el programa Jazz at Lincoln Center de Nueva York, el domingo 8 de noviembre la agrupación Antonio Sánchez & Migration ofreció un concierto en el Teatro Ocampo de la ciudad de Cuernavaca, precedido por una clase magistral gratuita impartida por Antonio Sánchez, líder y baterista del grupo, célebre por haber dedicado su calidad interpretativa y compositiva a la creación de la banda sonora del filme “Birdman” de Alejandro González Iñárritu.

“Yo siento que yo no escogí la batería, sino que la batería me escogió a mí. —expresó Sánchez durante su clase magistral, realizada en el mismo recinto a las 16:00 horas—. Cuando tenía cinco años vi la primera batería que vi en mi vida. Y fue amor a primera vista. Y desde ese día nunca dejé de tocar la batería. Ha sido una relación muy particular que ha durado ya muchos años.” Con el fin de responder el mayor número de dudas posibles y en el entendido de que una hora no sería suficiente para profundizar en temas musicales, Antonio Sánchez abrió la sesión de preguntas y respuestas desde el inicio de su cátedra, dando como resultado la obtención de una gran variedad de consejos valiosos que respondieron a inquietudes múltiples.

“El estar avanzando más en el instrumento e investigando qué más puedes hacer con la batería —compartió Sánchez—, generalmente te empieza a llevar hacia el jazz, porque el jazz es la música que te da más libertad; te permite improvisar, te permite expresarte realmente como si estuvieras hablando en el momento. Improvisas a partir de la energía que traes ese día, de lo que estás sintiendo. Son años de preparación, pero para mí es la manera de expresión. El jazz me ha abierto las puertas para expresarme de la mejor manera cuando necesito hacerlo. Cuando toco solo me encanta sentarme y no saber absolutamente nada de lo que va a pasar. Realmente tener la mente en blanco y empezar de cero, dar un golpe sin saber a dónde me va a llevar. Y tocar con músicos que estén a ese nivel es divertidísimo, es como tener una conversación con alguien que sabe hablar muy bien de lo mismo de lo que quieres hablar tú.” Además, el músico invitó a los bateristas presentes en la audiencia, —que llenó casi por completo la planta baja del teatro— a considerarse no como bateristas, sino como músicos que tocan la batería, aconsejándoles tener un acercamiento básico al piano, al que calificó como el rey de los instrumentos, auxiliar en la composición y el entendimiento de la música.

Posteriormente, cerca de las 20:00 horas debido a un retraso derivado de la prueba de sonido previa al espectáculo, el quinteto Antonio Sánchez & Migration compuesto por Antonio Sánchez en la batería, Thana Alexa en la voz, Seamus Blake en el saxofón y el EWI (Electronic Wind Instrument), John Escreet en el piano y Matt Brewer en el bajo, ofreció un concierto en el que interpretaron en su totalidad el trabajo más reciente de Sánchez: “The Meridian Suite”, de una hora y veinte minutos de duración, una composición completa dividida en cinco partes ejecutada sin pausas intermedias. La audiencia, que abarrotó el recinto, se mostró comprensiva ante el retraso cuando Sánchez mencionó que su razón de ser era ofrecer el mejor sonido posible a los escuchas. Arengado por el cálido recibimiento de sus paisanos, Antonio Sánchez & Migration provocó que el público interactuara activamente durante el concierto mediante aplausos y gritos entusiastas que respondían a los virtuosos solos e improvisaciones de la agrupación.  La participación de Antonio Sánchez & Migration refrescó la oferta de jazz que hasta el momento había recibido la audiencia morelense durante el ciclo New York Jazz All Stars 2015; con un temprano gusto por el rock&roll, Antonio Sánchez compartió piezas que, si bien están ancladas en las estructuras y las formas del jazz, son deudoras del rock y coquetean con la psicodelia, el trip-hop y el bossanova.

“Creo que cuando la humanidad está pasando por un bache, la música en vivo es algo muy necesario —declaró Antonio Sánchez durante su clase magistral, horas antes del concierto—. Es algo muy real, sobre todo el jazz. El jazz no es como el pop, en donde si no sabes cantar no importa porque te lo arreglan en la mezcla. En el jazz no puedes hacer eso, en el jazz te paras en aquí en el escenario y es como desnudarte al mostrar qué es lo que puedes hacer. Pero no puedes ponerle auto-tuner al saxofón mientras estás tocando. Es una música muy honesta y por eso me gusta, porque no puedes echar mentiras. Creo que México está pasando por un buen momento musical, hay muchos chavos que están tocando bien con propuestas padres. Falta siempre apoyo de instituciones, pero hay mucha gente que a sangre, sudor y lágrimas insiste en hacer más eventos de estos y llevarlos a gentes como ustedes.”

Acerca de las oportunidades para los músicos mexicanos en el gran circuito musical de Nueva York, Antonio Sánchez invitó a los jóvenes estudiantes y aficionados a no rendirse en la búsqueda de hacer despegar sus carreras: “Hay muchísima competencia, pero soy la prueba viviente de que sí se puede. Hay quien dice que el jazz está cerrado para los mexicanos en los Estados Unidos y nunca se va a poder, pero no es cierto. Si la mayoría tenemos la suerte de tener dos brazos y dos piernas y un cerebro que más o menos funciona, sólo es cuestión de tu talento y tu dedicación, y la suerte también es importante, pero yo creo que las oportunidades te las vas buscando tú mismo. Puedes ser un chavo súper talentoso, pero si no tienes la personalidad para ir tratando de subir peldaños constantemente, a lo mejor tu carrera se va a quedar aquí. (…) Si el lugar en el que estás no te hace feliz, tienes que meterle, echarle ganas hasta llegar a algún lugar en donde estés más contento.”