CEAV realiza reparación colectiva para las víctimas del Movimiento Estudiantil de 1968

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La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), emitió la primera reparación colectiva para las víctimas del Movimiento Estudiantil de 1968 a 50 años de ocurrido este suceso que involucra como responsable al Estado Mexicano.

Jaime Rochín del Rincón, Secretario Ejecutivo de la CEAV, señaló que el Movimiento Estudiantil del 68 es un parteaguas en la historia de la defensa y protección de los derechos humanos, y como tal, la reparación pretende detonar los procesos de verdad, justicia y memoria.

En el marco del Coloquio Internacional Ciudadanías en Movimiento M68, realizado en el Centro Cultural Tlatelolco, explicó que la CEAV busca brindar un reconocimiento a las víctimas y trabajar en un proceso que reivindique su lucha y su dignidad.

Asimismo, remarcó que con la reparación el Estado realiza un reconocimiento oficial de los hechos condenando así las violaciones a los derechos humanos y sentando las bases de las medidas de no repetición.

Jaime Rochín enfatizó que las violaciones a los derechos humanos son inobjetables y abundan las evidencias que demuestran que las instituciones del Estado fueron utilizadas para ese efecto, por lo que se constituyó un crimen de Estado.

La resolución presentada este día tiene como puntos principales: El reconocimiento de que las acciones del gobierno tuvieron una serie de impactos y daños en el ámbito individual, pero también en el colectivo, pues se marcó la identidad de los manifestantes al señalarlos por su ideología, lo cual generó una polarización social en torno al Movimiento Estudiantil, cuyos integrantes siguen demandando acceso pleno a la verdad, a la memoria y la justicia.

La implementación de medidas de satisfacción de carácter colectivo, mediante dos iniciativas: Colección M68. Ciudadanías en Movimiento, la cual consiste en una amplia recopilación de documentos en formato digital, integrada por decenas de acervos públicos y privados, que darán cuenta de los distintos ciclos de movilización social que, desde la década de los sesenta hasta la fecha, han contribuido al reconocimiento de derechos en México. Su objetivo es preservar y divulgar la memoria, a través del acceso libre, público y gratuito a expedientes, fotografías, grabaciones y documentos que permitan la reconstrucción de los hechos, así como distintos procesos de búsqueda de verdad, justicia y reparación.

Una reparación simbólica colectiva que servirá de soporte a la reflexión, a la información y a la memoria, mediante la Intervención Tlatelolco 68-18: Monumento a la ausencia. Mediante este proyecto de la artista Yael Bartana, el piso del patio central del Centro Cultural Universitario Tlatelolco se volverá a hacer con cemento, donde 400 pares de huellas serán impresas.

Las huellas representan el punto más alto en las versiones sobre el número estimado de estudiantes asesinados en la masacre, creando un espacio que denuncia la ausencia. La impresión se realizará en un evento especial en el que los sobrevivientes de la masacre serán invitados a participar.

La resolución incorpora el pleno reconocimiento de que las medidas de satisfacción de carácter colectivo no condicionan, ni extinguen, el derecho de las víctimas a tener acceso a la reparación integral del daño a título individual. Además, se reconoce su derecho imprescriptible y el de la sociedad mexicana en su conjunto, a conocer la verdad sobre los hechos ocurridos hace cincuenta años.

Algunas de las víctimas de este Movimiento, han pedido además que entre las medidas de reparación se incluya una disculpa pública por parte del Presidente de la República, sin embargo aceptar esta medida, corresponderá al nuevo presidente electo Andrés Manuel López Obrador.