Contrapunto – Un deslucido informe…

0 147

DE CARLOS CALTENCO

El pasado jueves 13 de febrero el gobernador del Estado de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, presentó su segundo informe de gobierno, que en realidad es el primero, si consideramos que el presentado en febrero de 2019 apenas abarcó 4 meses de su gestión. En ceremonia con protocolo incluido, teniendo como marco el Auditorio Teopanzolco, mismo que por cierto, construyó su antecesor Graco Ramírez Garrido Abreu, el evento sirvió para mostrar la realidad del Gobierno de Morelos.

De entrada para el gobierno federal, el evento no fue relevante. Un funcionario que si bien fue gobernador, su actual cargo ni siquiera podría decirse que señala una atención especial del presidente Andrés Manuel López Obrador para con el gobernador. Lázaro Cárdenas Batel asistió en su condición de Coordinador de Asesores del Presidente como su representante personal. Es decir, el informe del gobernador de Morelos no mereció siquiera la presencia de uno de sus secretarios de estado, sino apenas de su coordinador de asesores. Además, sin menospreciar su capacidad, Lázaro Cárdenas ha mantenido un perfil ya no digamos bajo, sino irrelevante dentro de las acciones del gobierno federal en lo que va de la actual administración. Si además de eso consideramos que el presidente una semana antes había “dado su respaldo” a Alfredo del Mazo, gobernador priista del Estado de México, pues entonces queda claro que las deferencias hechas en las visitas del presidente en meses anteriores hacia el gobierno del PES en el Estado de Morelos, pues fueron solo eso, cortesías propias de la labor republicana.

Luego se dieron cita diputados locales, no todos, presidentes municipales, también no todos y para terminarla de retratar, su gabinete en pleno, ordenado casi casi de acuerdo a sus afinidades. Acomodados en los dos o tres grupos en que se ha dividido la selección cuauhtemiña, lo que en otras épocas hubiera merecido un severo regaño para quien coordinó la logística del evento, hoy solo sirvió para alimentar el morbo de columnas como ésta.

Para rematar, el actor principal. Un Cuauhtémoc Blanco que no refleja adelanto alguno en el desarrollo de sus capacidades discursivas a pesar de tener 4 años ya en el ejercicio político. Con una lectura atropellada y a veces errónea de lo que llevaba escrito, se dio el lujo incluso de inventar palabras como la ahora ya célebre “divisionalismos”. De insistir en culpar al pasado de sus nulos resultados, lo que además fue como darse con la piedra en la boca, al realizarse el evento en el Auditorio Teopanzolco, recinto ícono de la administración pasada a quien el Cuau culpa de todos sus males. De apropiarse de logros de otras esferas, como la detención de Santiago Mazari, el carrete, hecha en Guerrero por la Guardia Nacional, o la de Raymundo Castro realizada igual por la FGR y la Guardia Nacional en Puebla. Para el Cuauh, como si fuera un político de hace 40 años, estos logros eran suyos aunque no lo fueran. Recital de cifras alegres de un primer año desastroso, en donde la economía local se derrumbó en buena medida por la delincuencia que ha cerrado lo mismo restaurantes, que bares y discoteques.

No mencionó por ejemplo, que en éste año de gestión el homicidio doloso trepo un 41% y que de un 7º lugar, Morelos alcanzó el deshonroso segundo lugar nacional en feminicidios. No mencionó por ejemplo cómo es que pretende escamotearle mil millones a los presidentes municipales del estado con la complicidad del congreso local en una farsa de engañabobos, que además es fácilmente combatible con una controversia constitucional.

Ante el recurrente recurso de la victimización y el histriónico llanto, el gobernador cerró su discurso con su desgastado por inútil “no les voy a fallar”, cuando falla todos los días o por lo menos, así lo indica el balance y el saldo de su primer año o sus primeros 16 meses al frente de éste gobierno. Informe deslucido, a veces atropellado, profundamente incoherente con la realidad que vivimos los morelenses en estos primeros 16 meses… ¡y aún faltan 56!

Por hoy es todo y nos vemos hasta el siguiente contrapunto. Mientras… ¡Déjense ahí!

------------------
loading...