Corea del Sur está lista para dejar «hecha polvo» a Corea del Norte

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Corea del Sur ha diseñado un plan para destruir la capital del Norte, Pyongyang, a través de un bombardeo intensivo en el caso de que el régimen muestre signos de ataque nuclear, temor que se ha incrementado tras su quinto y más potente test atómico.

“Todos los distritos de Pyongyang, particularmente en los que pueda estar escondido el líder norcoreano, serán completamente destruidos por misiles balísticos y proyectiles de alto poder explosivo tan pronto como el Norte muestre signos de usar arsenal nuclear. En otras palabras, la capital del Norte será reducida a cenizas y borrada del mapa”, reveló una fuente militar de Seúl a la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

Los detalles de la operación salen a la luz después de que el Ministerio de Defensa surcoreano informase del denominado “Korea Massive Punishment & Retaliation” (Castigo Masivo y Represalia de Corea, KMPR siglas en inglés) ante la Asamblea Nacional en respuesta al último test nuclear del Norte.

El concepto operativo del Ministerio de Defensa pretende lanzar bombardeos preventivos contra el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el liderazgo militar del país, si detectan signos de un inminente uso de armas nucleares o en el caso de una guerra, explicó la fuente.

En dicho supuesto, Corea del Sur tiene previsto desplegar sus misiles balísticos Hyunmoo 2A y 2B, con un rango de entre 300 y 500 kilómetros, así como sus misiles de crucero Hyunmoo 3, cuyo alcance es de mil kilómetros.

Mensaje a EU. Mientras tanto, el régimen comunista instó ayer a Estados Unidos a que reconozca al país como una potencia nuclear.

“[ El presidente Barack] Obama hace lo que puede por negar el estatus estratégico nuclear de nuestra república, pero esto es igual de estúpido que intentar eclipsar el sol con la palma de la mano”, dijo un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores del Norte en un comunicado recogido por la agencia estatal KCNA.

El portavoz de la Cancillería norcoreana argumenta que el ensayo atómico del viernes forma parte de las contramedidas del régimen en respuesta a las “amenazas de guerra nuclear” y las sanciones impuestas sobre el país asiático.

El texto defiende el derecho de Corea del Norte a salvaguardar su soberanía y “derecho a vivir”, y la necesidad de responder a la amenaza y “chantaje” de Estados Unidos.

El portavoz norcoreano ensalzó la labor de los ingenieros responsables del más reciente ensayo nuclear, reprochó a Washington el no reconocer sus pruebas “más que como amenazas o provocaciones” y aseguró que Corea del Norte continuará desarrollando su fuerza nuclear cualitativa y cuantitativamente.

“Continuaremos fortaleciéndonos como una nación nuclear para defender nuestra auténtica paz, nuestra dignidad y derecho a la vida de la amenaza de una guerra nuclear”, citó la KCNA.