Cuauhtémoc duerme tranquilo, la inseguridad no le quita el sueño

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JORGE MEADE OCARANZA

La inseguridad el combate a la violencia es una agenda pendiente por resolver en México, en el caso de Morelos su situación geográfica su vecindad con los estados de Guerrero, Edo. de México, puebla y Ciudad de México lo hicieron un tema complejo, sus numerosas vías de comunicación y tránsito, han sido áreas de oportunidad para la delincuencia.

Tuve la oportunidad de estar muy de cerca de dos gobernadores y conocer su preocupación su compromiso y sus estrategias para combatir estos hechos que lastiman a la población, en la época de Don Lauro Ortega el abigeato el robo a personas y vehículos e inicio de secuestros eran la problemática, para combatirlo creo la policía montada, dio de baja a la policía judicial e impulso la profesionalización de la policía, con la creación de la academia, decía Lauro Ortega que Morelos era como una islita, sin cámaras sin tecnología difícilmente había robos o se cometían asesinatos donde la delincuentes no fueran atrapados, las carreteras y los accesos a Morelos estaban controlados, Don Antonio Rivapalacio fortaleció la profesionalización de los policías, mejoro sus ingresos, amplio sus instalaciones y robusteció el marco jurídico, una época donde la mayor parte de los elementos de policía desde tránsito, preventiva y judicial, los encargados de prevenir y perseguir el delito eran conocidos por gran parte de la población, claro que había vicios y como siempre se luchaba contra la corrupción, Don Antonio y Don Lauro dedicaban horas enteras para recibir atender y dialogar con la ciudadanía lo que les permitía conocer rápidamente las molestias y denuncias ciudadanas, sin duda honraban y disfrutaban su enorme orgullo de ser gobernadores, pero les distinguió y fui testigo cercano que incluso no dormían por su preocupación por cumplir con esta su primera obligación como gobernantes, dar seguridad a los morelenses, cualquier asesinato o hecho de sangre eran noticias que conmocionaban a la población.

El arribo de Carrillo Olea coincidió con el potencial crecimiento de población del estado que inicio después del temblor de 1985, se concentró en ese entonces en Morelos un gran número de Mexicanos que decidieron migrar al estado de Morelos llegados de Guerrero, Edo de México, Oaxaca y del entonces Distrito Federal, Carrillo Olea era el de más experiencia en temas de seguridad, su trayectoria castrense, profesional y administrativa así lo acreditaban. Es precisamente en esa época que la descomposición y lucha de los grupos del crimen organizado es más notoria, el estilo de gobierno de Carrillo Olea si bien oriundo de Jojutla estaba más distante por su propia actividad laboral que otros gobernadores, es público el enfrentamiento de Carrillo Olea con el Presidente Ernesto Zedillo por la visión que tenían de cómo combatir el crimen organizado, conocí a Carrillo Olea incluso promoví su candidatura, en esa época en Morelos inician hechos violentos y proliferan los secuestros cobrando fama en nuestro estado los crímenes de un delincuente que cortaba orejas y dedos a sus víctimas para presionar que entregaran los familiares recursos que pedían los secuestradores, en esa administración arriban a Morelos a quienes asignan como responsables en las áreas de prevención y persecución del delito amigos del gobernador pero alejados de Morelos.

Carrillo Olea no pudo contener la ola de violencia, robo y secuestros y su mala relación con el presidente de México y fundamentalmente por la movilización social y la exigencia ciudadana decidió pedir licencia, es decir no encontró las condiciones sociales ni el apoyo político para continuar en el cargo y prefirió retirarse ahí está la historia y las estadísticas del número de muertes violentas, ejecuciones y secuestros, con certeza afirmo que no fue ni el 10% de las víctimas que hoy se dan en esta etapa de Morelos donde horrorizada la población ve lo que está sucediendo, sin duda las administraciones de Sergio Estrada y Marco Adame tuvieron señalamientos, escándalos y aciertos pero los equipos de trabajo quienes integraban las administración si bien inexpertos muchos de ellos tenían un común denominador, tenían apego por Morelos, arraigo aquí estaban sus familias la población los conocían y conocían a los ciudadanos.

Graco Ramírez consolido su liderazgo y aumento su popularidad por su lucha contra la inseguridad movilizo y organizo a la ciudadanía, acciones que posteriormente fueron ingredientes que le sumaron para ganar la gubernatura.

Esta narrativa con sus imprecisiones y la necesidad de profundizar en temas respectos a la inseguridad trata de explicar lo que hoy vive Morelos y la lamentable circunstancia que padece la ciudadanía donde no hay espacio ni hora seguro.

Cuauhtémoc Blanco es producto de la división y agotamiento de los actores políticos Morelenses y de una ciudadanía que se hartó de excesos, su triunfo en el municipio de Cuernavaca lo asombro hasta a el mismo, Cuauhtémoc es producto de negociaciones del gobierno federal que le permitieron violentar la constitución del estado ningún ciudadano morelense actor u organización política podía aventurarse a decir que algún día vivió en Morelos.

En Cuernavaca su fortaleza fue victimizarse del entonces el gobernador Graco Ramírez, incluso le encontró el modo, llego a llorar a tirarse a la calle y hacer huelgas de hambre cobijándose en las faldas de la catedral, caía bien decía la gente y a la afición del futbol les llamaba la atención su trayectoria en ese deporte, la gente lo victoriaba pero el propio Cuauhtémoc sabia y sabe que en cuanto a gobernar es un ignorante hoy se da cuenta que ni siquiera sabe que no sabe, finalmente le ha bastado con memorizar sin comprender lo que es necesario para sacar ventaja y se limita a descalificar y victimizarse, pero hoy para los Morelenses la ineptitud y la ignorancia de Cuauhtémoc Blanco ya va en contra del desarrollo del estado, su capacidad de manipulación y la hipocresía que le caracteriza es ya peligrosa para el cargo que ocupa, el único recurso propio con el que cuenta fue su paso por el futbol es decir Morelos tuvo en la elección de gobernador un ignorante triunfador que se dio cuenta que no necesita hacer nada, ni trabajar ni dar resultados porque con comodidad y hoy utilizando como instrumentos los recursos financieros de Morelos, rodeado de su principales colaboradores corrompen y compran conciencias para que no se cuente lo que está pasando, Morelos ha acumulado cerca de 2 mil ejecuciones solo en el periodo de Cuauhtémoc Blanco, además de ocupar los primeros lugares en feminicidios y secuestros, es un gobierno señalado por corrupción, incluso se investiga la transferencia de 1700 MDP de Morelos hacia bancos Siuzos. El Estado se encuentra en el preámbulo de que las cosas se agraven, los ciudadanos con el tiempo nos damos cuenta que Cuauhtémoc Blanco solo utiliza gran parte de su tiempo para promoverse, exaltarse y cultivar su imagen, los ciudadanos estamos quedando como meros testigos y observando y observando sin exigirle que trabaje, de resultados o deje el cargo los Morelenses viven con miedo, las últimas dos mujeres asesinadas en Cuautla en plena luz del día en su vehículo y la masacre en un domicilio de la colonia Antonio Barona con 8 personas asesinadas en su mayoría jóvenes entre los 15 y 25 años nos hablan de la descomposición social que se vive, pero a Cuauhtémoc no le importa ser un barco en medio de la tormenta, sabe ocultarse no dar la cara no comprometerse en su interior poco le interesa Morelos y la seguridad de la población, no tiene claro que esa es su principal responsabilidad como gobernante, a diferencia de otros gobernadores Cuauhtémoc si duerme bien, sus preocupaciones son sus negocios y seguir sumando personajes de fuera para seguir lucrando con las finanzas del estado, no tiene identidad con Morelos, no lo siente, no lo puede, nada lo une con el estado, ni oriundez ni vecindad, ni de su familia, además el lucro de sus colaboradores es vergonzante.

Ya se acostumbró que pase lo que pase nadie digamos nada, ni los legisladores federales, menos los locales, que no quieren ni aparecerse. Cuauhtémoc Blanco sigue refugiándose a pesar de tanta sangre, muerte, sufrimiento y luto de miles de familias sigue escondido cubriéndose con el marco de la impunidad, la disyuntiva es permitimos que siga en el cargo o escuchar lo que muchos ciudadanos ya repiten que deje Morelos y se vaya.

El gran desafío es que la ciudadanía decida organizarse.

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