“Desfile de trabajadores este 1ero de Mayo en Cuernavaca”: la columna del Prof. Isaías Cano

Por: Isaías Cano Morales

Iluso de mí, hasta hace algunos ayeres fui participante en marchas los primeros de mayo, Día del Trabajo, donde grandes contingentes de trabajadores de organizaciones sindicales independientes del llamado “charrismo” entre ellos lo maestros convertíamos esta fecha como escenario estatal y nacional de lucha combativa, de protesta y denuncia  en materia de políticas de gobiernos de duro embate contra  los trabajadores.

Recuerdo las frases que resonaban en las calles:

“Salario Mínimo al Presidente pa’ que vea lo que se siente”

“Muera el “charrismo sindical”

“Arriba la clase obrera”

“Salarios dignos a los obreros y trabajadores”

“Alto la carestía”

“Respeto al derecho de huelga”.

Esas y otras más eran las consignas y banderas que se levantaban por la reivindicación de los derechos de la clase trabajadora. Iluso de mí, repito, porque hoy este Primero de Mayo, decidí asistir con el gremio de maestros jubilados de Morelos, a la Marcha del Día del Trabajo y grande fue mi desilusión ( aunque ya los esperaba) al contemplar  una marcha de trabajadores, la inmensa mayoría de la CTM y otros sindicatos “Charros” desfilando casi en silencio, solo con las estridencias musicales y actos de exhibicionismo, salvando el cuadro de sumisión y conformismo el contingente de la UAEM que si levantó su voz contra medidas anti obreras de los gobiernos, y demandas en defensa de la educación y por mejores salarios y prestaciones, pero de ahí en fuera, el espectáculo era deprimente, desolador, que habla de un control férreo de  trabajadores por líderes enriquecidos de la CTM y sindicatos gobiernistas, y salvo otros pequeños grupos de participantes, como los de Tepoztlán, que demandan entre otras cosas la aparición del maestro Albino Quiroz Sandoval desaparecido desde el 16 de marzo, de ahí en fuera todo reflejaba control y sumisión.

Cero demandas, cero protestas, cero denuncias e inconformidades en el desfile en comento. Se olvidó pronto el “gasolinazo”, y la criminal carestía como consecuencia; el alza a combustibles; gas y luz, transporte, alimento, desempleo y miserables salarios.

El contingente magisterial solo con balbuceo de demandas, pero nada contra la Reforma Educativa, nada por el respeto a derechos laborales, nada contra evaluaciones a docentes, ni una demanda para restituir a los 24 maestros (as) cesados en Morelos por no aceptar la repudiada evaluación.

El sindicalismo independiente está muerto, salvo pequeños brotes de inconformidad cuya contención son las amenazas de despido laboral. Este es el México de nuestros días.

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