El Montaje de la entrega de Duarte: Jordi Messeguer 17/07/19

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El lunes por la noche en el noticiero de Ciro Gómez Leyva por Imagen Televisión, se reveló un video que presuntamente habría grabado Javier Duarte de Ochoa, exgobernador de Veracruz y hoy preso por peculado, minutos antes de ser detenido por autoridades guatemaltecas.

En el vídeo el otro gobernador explica que el trasfondo del pacto entre el gobierno del entonces presidente Peña, pasó por una amenaza directa a la integridad de su familia y que, a cambio de entregarse, ellos podrían estar tranquilos.

Además, en el video señala al coordinador de los senadores del PRI y hombre fuerte del gabinete anterior, Miguel Ángel Osorio Chong de conocer del pacto y participar de él. Vale la pena hacer memoria y remontarnos a aquellos días de abril de 2017 en donde aparecía en todos los noticieros la imagen de Duarte detenido por autoridades guatemaltecas y en México se gritaba a los cuatro vientos que la corrupción y los excesos serían castigados.

De cara a la elección del 2018, el partido en el gobierno tenía su pez gordo esposado y exhibido. A la luz de la contienda, sabríamos que ni con eso pudieron limpiar la cara del PRI y que su candidato pagó todas y cada una de sus facturas.

Vale la pena recordar el aparato mediático que se montó en torno a la detención. Sin defender ni un segundo a Duarte, de pronto todos los medios, periodistas y columnistas, sabían más de su desfalco y habían juzgado a priori las conductas del servidor público.

Todos ellos alimentados y dirigidos, probablemente, desde el seno del gobierno federal. Una vez más, tenían que crear un monstruo y Duarte se las puso fácil. Recuerdo particularmente una nota que publicó Carlos Loret de Mola en donde narró como un par de policías federales mexicanos habían seguido la pista de tan pusilánime personaje hasta dar con él en un hotel.

Desde ahí y fingiendo jugar billar y ser empresarios árabes, habrían dado aviso a las autoridades guatemaltecas para que actuaran. Era un montaje digno de García Luna o de Televisa: no solamente teníamos a un delincuente de tallas mayores, sino que teníamos una detención casi heroica. Duarte es un pez gordo y un personaje detestable, sin duda.

Pero Duarte no existiría sino tuviera un sistema el cual premiaba y alentaba este tipo de conductas. Duarte no se explica sin la complicidad de la Auditoría Estatal y Federal; sin la complicidad de la Secretaría de Hacienda (en ese entonces dirigida por Videgaray) o la de Gobernación (con Osorio Chong).

Personajes como Duarte no nacen, crecen y se reproducen por generación espontánea, sino que lo hacen a partir de los incentivos que el viejo régimen tenía. Investigaciones hechas por el CIDE demuestran que las cuentas públicas de Veracruz presentan mayores desfalcos (en orden de diez a uno) en los 5 años que cogobernó el PRI en la Presidencia de la República y el PRI en el estado.

De acuerdo a lo expuesto en el vídeo, el expresidente Peña acordó con Javidu una jugada que aparentemente beneficiaba a todos. El pez gordo era detenido producto de una ardua labor del estado mexicano. Mientras tanto su familia podría vivir en tranquilamente en Londres (o donde quisieran) disfrutando de lo robado.

El PRI se lavaba la cara de lacras impresentables y el discurso de corrupción se tornaría a su favor. Javidú tendría que pagar una sentencia menor acordada y evitarían con ello que en un futuro fuera juzgado con mayor severidad.

Pero alguna parte del pacto falló y orilló a Duarte a revelar estos videos que seguramente, eran su seguro de vida. ¿Quién incumplió su parte del trato? Pronto nos enteraremos.

Mientras detienen a su abogado encargado de blanquear todos sus capitales y mientras su gobernador ejemplar (Peña dixit) empieza a desmembrar sus tratos, el expresidente presume enamorado, su exitosa relación. No le ha caído el veinte que su fortaleza de naipes empieza a caerse.