Magno Concierto por la Paz: la premiere en México de “The Armed Man” de Karl Jenkins en el Teatro Ocampo

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El viernes 3 de julio a las 20:00 horas, la maestra Andrea Carr McAllister, acompañada en el escenario del Teatro Ocampo por  la Agrupación Coral “Deo Gracias”, el Ensamble Vocal Arión, el Coro de la Licenciatura en Música del Centro Morelense de las Artes (CMA) y la Orquesta Sinfónica del Fuego Nuevo (OSFUN), dirigió el Magno Concierto por la Paz, un espectáculo sinfónico dividido en dos partes, en el que se interpretó la suite coral de la célebre composición del británico Karl Jenkins “The Armed Man: A Mass for Peace” (El hombre armado: una misa por la paz).

La primera parte, a cargo de la maestra Carr, la Agrupación Coral “Deo Gracias” y el maestro Peter Crossley en el piano, estuvo integrada por, entre otras, las obras Air and Alleluia de Bach con arreglos de Fettke; Hymne a la Nuit de Rameau; Padre Nuestro de Soler Tenorio; Ave Verum de Mozart; Dime Por qué Morena de Ascencio; la canción tradicional mexicana ¡Ay! Que la caña verde y Hallelujah de Cohen.

Luego de un breve intermedio, se adhirieron al grupo los dos coros restantes y la OSFUN. En el acto, Ismael Álvarez, maestro de ceremonias, leyó un mensaje enviado por el propio Sir Karl Jenkins a los músicos morelenses: “Me permito extenderles mis mejores deseos a la maestra Carr y a los músicos que están por presentar mi obra ‘El Hombre Armado: Una Misa por la Paz’ en el teatro Ocampo de Cuernavaca el 3 de julio. Tengo entendido que será la premiere, por lo que humildemente me siento agradecido con ustedes por interpretar mi obra. Ha tenido casi dos mil presentaciones en el mundo desde el estreno en el milenio, por lo que es maravilloso que por fin se presente en México. Les deseo un muy memorable evento”

“El Hombre Armado” es una obra de gran elocuencia e intensidad compuesta por cinco movimientos: Kyrie, Sanctus, Benedictus, Agnus Dei e Hymn Before Action.  La obra empezó con la entrada del coro cantando “L’ Homme Armé.” Una vez que la escena se establece, el estilo y ritmo cambian y se prepara al público para un momento de reflexión.  El Kyrie (Señor ten piedad) rinde homenaje al pasado, citando en el “Christe Eleison” (Cristo ten piedad) la interpretación del compositor  italiano Palestrina de L’ Homme Armé.  El Sanctus (Santo, Santo) es un movimiento de tono amenazador de carácter primigenio y tribal, transmitiendo el mensaje de que incluso los sobrevivientes pueden ser lastimados por la destrucción causada por la guerra.  El Benedictus (Bendito sea) abre paso a la sanación de aquellas heridas con su apacible y majestuosa afirmación de fe. Desde los horrores de la destrucción masiva, la obra da un giro para rememorar, que toda vida humana es sagrada y única.  El Agnus Dei (Cordero de Dios), con su tema coral lleno de sensibilidad, busca representar el sacrificio de Cristo.  La amenaza crece en el último movimiento, el Hymn Before Action (Himno antes de Combate) basado en el poema del poeta británico Rudyard Kipling hasta su devastadora frase final: “Señor, concédenos la fuerza para morir”.

El ensamble orquestal y coral fue aplaudido por un Teatro Ocampo repleto en sus tres plantas, a tal punto que la maestra Carr volvió del backstage para complacer al público con una nueva interpretación del Benedictus.

En un reciente artículo que apareció en The News, la maestra Carr compartió su opinión acerca del objetivo final de dicha obra: “La música toca lo más profundo de nuestras almas con un sentido de pavor o de inmensa tristeza, aun cuando expresa fe y esperanza tan sublime que las palabras son insuficientes. Este es el motivo por el cual asistimos a conciertos, buscando momentos de alivio celestial.”

Andrea Carr radicó en México durante 14 años de su juventud, iniciando sus estudios musicales con la profesora Claire J. Svecenski a la edad de ocho años y ofreciendo recitales desde los 10 años en la Sala Chopin y el Teatro de la Paz en el Distrito Federal. En 1979 regresó a Canadá a la Universidad de McGill en donde estudió  la Licenciatura en Música con honores en interpretación (piano) en 1982 y la Maestría en Música en Interpretación (piano) en 1985, siendo alumna de Luba Zuk, Charles Reiner y Tom Plaunt. En 1989 recibió el Diploma en Estudios Avanzados de Interpretación en piano de la Universidad Concordia (Montreal) bajo la valiosa tutela del gran pedagogo pianístico,Phil Cohen, alumno de Yvonne Hubert, quien a su vez, fue alumna directa de Cortot.

En 1994 la maestra Andrea Carr regresó a Cuernavaca, en donde ha trabajado como pianista, maestra y coordinadora en la Escuela de Música de La Salle (2002-11) y directora de coro y organista de la iglesia anglicana de St. Michael and All Angels. Después de veinte años de ser pianista acompañante de coros, la maestra Andrea Carr tomó la batuta dirigiendo Conjuntos Corales de La Salle (2000-04), el Coro del Centro Morelense de las Artes (2002-04) y el Coro de La Salle (2004-11). Fundó la Agrupación Coral “Deo Gracias” en agosto del 2012, donde continúa su labor artística, aplicando sus capacidades educativas para propiciar la excelencia musical entre los integrantes.